La visita del Ministro general lleva aliento y cercanía a las fraternidades de Sri Lanka, comprometidas en la formación de los jóvenes frailes y en el servicio pastoral en las zonas afectadas por conflictos, animando el Carisma Capuchino en este año jubilar franciscano.
El Ministro general, acompañado por el Consejero general fr. Lawrence Soosai Nathan, visitó las Delegaciones de Sri Lanka del 3 al 8 de mayo de 2026. Sri Lanka es una isla (65.610 km² ‒con 22 millones de habitantes‒ la mayoría es de etnia cingalesa, seguida de la etnia tamil; el budismo es la religión predominante, mientras que los católicos son 1,6 millones, equivalentes al 7 % de la población total).
La presencia de los capuchinos en Sri Lanka comenzó en 2001, con la llegada de los frailes de la Provincia de Karnataka. El motivo principal de esta primera llegada de la Orden fue la creación de centros de formación para los frailes estudiantes provenientes de Pakistán. Hoy, la Delegación meridional, confiada a la Provincia de Karnataka (India), cuenta con cuatro presencias activas. Una segunda llegada de frailes capuchinos, provenientes de la Provincia de Tamil Nadu Sur (India), tuvo lugar en 2013, al término de 26 años de guerra civil, para prestar servicio en las áreas tamiles afectadas por el conflicto. Actualmente, la Delegación septentrional, confiada a la Provincia de Tamil Nadu Sur, administra tres presencias y está explorando la posibilidad de una nueva presencia.
Una visita de escucha y fraternidad
Durante su estadía, el Ministro general visitó todas las fraternidades, se reunió con todos los hermanos y visitó los lugares de ministerio, dialogando con los diversos grupos de personas a quienes los frailes prestan servicio. La Delegación meridional está comprometida principalmente en el proceso de formación de los hermanos pakistaníes, un servicio cuyos frutos son evidentes en los signos de crecimiento y madurez manifestados por los jóvenes frailes. La Delegación septentrional, en cambio, está involucrada sobre todo en actividades pastorales y sociales: insertándose en las zonas afectadas por la guerra, los hermanos obtuvieron desarrollos tangibles y dignos de elogio para la población.
En general, la presencia misionera y el testimonio del carisma capuchino en Sri Lanka ‒tanto a través de la formación de los hermanos pakistaníes como en el servicio prestado en las zonas afectadas por la guerra‒ siguen siendo una bendición para la Orden. Ambas Delegaciones están comprometidas en el proceso de implantatio de la Orden en esta pequeña y hermosa isla.
La visita del Ministro general fr. Roberto Genuin se convirtió en un momento de gracia para los hermanos de ambas Delegaciones, quienes percibieron su cercanía, solicitud y atención. Los jóvenes frailes de Pakistán, en particular, se sintieron alentados a continuar su formación y a compartir su propia vida y su propio camino.
En síntesis, esta visita de escucha y de compartir, en el año jubilar del octavo centenario del tránsito de San Francisco, reavivó el espíritu y el compromiso de los hermanos por vivir y testimoniar el Carisma Capuchino en esta hermosa nación insular que es Sri Lanka.
