Frascati, ROMA — Del 5 al 27 de abril, el convento de los frailes capuchinos en Frascati, Roma, acogió la asamblea de las Presidentes de las Federaciones y Asociaciones de las Clarisas Capuchinas. Este encuentro internacional reunió a una representación de toda la orden para la revisión final de sus Constituciones.
En la Asamblea participaron alrededor de 28 hermanas, entre presidentas, secretarias, delegadas y responsables de la logística. En el evento también participaron el Delegado del Ministro general para las Clarisas Capuchinas, fray Clézio Menézes Dos Santos, y el Exdelegado, fray Leonardo Ariel González Ruilópez.
Fue el tercer encuentro de este tipo, cuyo objetivo central era realizar el último paso en la revisión conjunta de las nuevas Constituciones. El texto recién elaborado, una vez acordado, será enviado al Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica para su necesaria aprobación.
Un largo recorrido de trabajo
El trabajo de renovación de las Constituciones de las hermanas Clarisas Capuchinas comenzó en 2016 y ahora el proyecto está finalmente viendo los últimos detalles antes de la aprobación. Este proceso marca una etapa importante, ya que se trata de la segunda revisión y renovación de las Constituciones después del Concilio Vaticano II. La actualización anterior se realizó en 1986, tras un amplio período de reflexión, respondiendo así a las indicaciones explícitas proporcionadas por el Concilio a través del Decreto Perfectae Caritatis.
Arduo trabajo y fraternidad
La agenda de la Asamblea se caracterizó por un intenso y profundo trabajo para la revisión y aprobación de cada uno de los capítulos y artículos de las Constituciones. Sin embargo, el encuentro ofreció también momentos significativos de fraternidad y espiritualidad:
- Peregrinación a Asís. Con ocasión del 800.º aniversario de la muerte de San Francisco, las hermanas realizaron una peregrinación a Asís. Allí tuvieron la oportunidad de celebrar la Eucaristía en el Sacro Convento y de visitar lugares de vital importancia histórica para su carisma, como el Protomonasterio de Santa Clara.
- Visita a Nápoles. Las hermanas también fueron a Nápoles para venerar los restos de la Beata María Lorenza Longo, que reposan en el Monasterio de Santa María en Jerusalén (conocido popularmente como Monasterio de las Treinta y Tres), que tiene el valor histórico de ser el primer monasterio de las Clarisas Capuchinas.
La Asamblea de las Clarisas Capuchinas en Frascati representa la culminación de un trabajo que involucró a las hermanas a lo largo de una década. La duración tan prolongada permitió a todas las hermanas aportar su contribución tanto en las primeras fases como, finalmente, en vista a esta última sesión de trabajo en Frascati. De fondo está la renovada voluntad de fidelidad al Concilio Vaticano II, cuyos contenidos fueron enriquecidos también por las indicaciones posteriores del Magisterio de la Iglesia en relación con la vocación claustral. Otro elemento de riqueza es la coincidencia de este trabajo con la celebración de los centenarios franciscanos, lo que permitió a las hermanas disponer de reflexiones “actualizadas” sobre la espiritualidad franciscana y clariana de la que nutrirse. Simbólicamente, la referencia a las raíces franciscanas se expresó mediante las mencionadas peregrinaciones.

