
Dios, que es todo bueno, omnisciente y Omnipotente, a menudo se presenta a través de personas y realidades sencillas. En un mundo lleno de negatividad, Él nos recuerda, una vez más, que somos buenos y que debemos transformar con optimismo este mundo en un hogar para todos.
La venida de Dios en Jesús no deja de sorprendernos y nos invita a encontrar la verdadera felicidad no está en el poder, la posición social, el dinero o la codicia de poseer; sino en su gracia, en el amor, en el cuidado de las personas más vulnerables, en la entrega generosa y gratuita.
A través de la sencillez y de una generosidad llena de bondad también podemos llevar esperanza, alegría y bendiciones a todos, especialmente a los necesitados y a los pobres. Encarnemos a Dios en Jesús a través de nuestras iniciativas humildes, positivas y audaces.
Sigue difundiendo la bondad de Dios con humildad y optimismo. Reza por nosotros.
Con nuestros mejores deseos de Navidad y Próspero año Nuevo.
Fray Charles Alphonse y Fray Jaime Rey
Secretariado General de Formación
