En el monte de El Pardo, un entorno natural protegido, situado a las puertas de Madrid, los hermanos capuchinos llevan adelante desde hace más de cuatrocientos años una presencia con diversos proyectos caracterizados por una clara propuesta espiritual y por la acogida. Es en este contexto histórico y natural se encuentra la Escuela Superior de Estudios Franciscanos (ESEF), gestionada por la Provincia de los capuchinos de España con una clara identidad interfranciscana. La Escuela nació con el objetivo de mejorar la calidad de la formación espiritual y académica franciscana en lengua española, con la profunda convicción de que el estudio no debe estar separado de la vida cotidiana. Por el contrario, el pensamiento franciscano se convierte en una lente a través de la cual concebir el arte, la cultura y las realidades sociales de nuestra época, abordando temas cruciales como la guerra, las injusticias económicas y las migraciones.
La ESEF, por su carácter interfranciscano, no es solo para los hermanos capuchinos que desean profundizar en el franciscanismo, sino que está abierta a todas las congregaciones franciscanas, tanto masculinas como femeninas, a los institutos de vida religiosa y también a los laicos.
Una oferta académica al estilo franciscano
El elemento principal de la oferta formativa es el programa de estudios en Franciscanismo, que se desarrolla de enero a junio y busca unir el rigor académico con los desafíos de la vida real. El itinerario está estructurado en módulos progresivos que acompañan a los estudiantes en un camino profundo, partiendo de las fuentes originarias y de los escritos biográficos de San Francisco y Santa Clara. Luego, los estudiantes exploran toda la historia del movimiento a través de los siglos y profundizan en el pensamiento de grandes filósofos y teólogos franciscanos como San Buenaventura, Duns Escoto y Raimundo Lulio. Un aspecto central de la propuesta es la aplicación de esta espiritualidad a los grandes temas de la sociedad contemporánea, promoviendo un diálogo crítico sobre la paz, la ecología, las desigualdades, la guerra.
Lo que hace que esta propuesta sea realmente única es la experiencia de vida integral que ofrece. Quienes asisten a la escuela no se limitan a asimilar contenidos teóricos, sino que pasan a formar parte de una verdadera comunidad en la que religiosos, religiosas, misioneros y muchos laicos provenientes de distintos países viven, estudian y rezan juntos. Es un tiempo valioso hecho de silencio, contemplación y fraternidad, donde se aprende a no apropiarse de las cosas, a pensar en el bien común y a expresar gratuitamente el servicio a los demás en vida cotidiana.
Jubileo de plata
La Escuela de Estudios Franciscanos celebra en 2026 sus veinticinco años de actividad. Este importante aniversario consolida su prestigio y su singularidad, ofreciendo la oportunidad no solo de estudiar, sino de “estudiar y vivir juntos”. Su importancia, además, deriva también del hecho de confirmarse hasta hoy como la única escuela de franciscanismo en el mundo que ofrece su recorrido académico íntegramente en lengua española.
