El balance de una visita pastoral en cuatro naciones: una invitación a superar el mero mantenimiento de las estructuras para abrazar una nueva forma de cercanía y vida fraterna.
Dos mil kilómetros recorridos en automóvil, doce conventos visitados y el encuentro con muchos de los 170 frailes distribuidos en cuatro países diferentes. Estas son las “cifras” de la visita pastoral de dos semanas realizada por el Ministro General, fr. Roberto Genuin, a la Provincia de los Capuchinos de Alemania.
Acompañaron al Ministro General en su viaje el Consejero general, fr. Marek Miszczyński, y el Ministro provincial, fr. Helmut Rakowski, quien desempeñó también el papel de conductor y traductor.
El nuevo rostro internacional de la Provincia
Con sede central en Múnich, desde 2023 esta Provincia reúne, en efecto, los conventos de la Orden provenientes de cuatro naciones: además de Alemania (que cuenta con nueve fraternidades), comprende Austria (con la Delegación del Tirol, agregada desde 2022), los Países Bajos (desde 2020) y Bélgica (desde 2023).
Las etapas de un largo viaje
El viaje incluyó varias etapas significativas, comenzando por los conventos austríacos de Irdning, Innsbruck, Feldkirch y Salzburgo. En Múnich tuvo lugar el encuentro con el Consejo provincial para hacer una evalución de la situación local. En Altötting, fr. Roberto Genuin pudo apreciar la labor de SLW, la entidad de asistencia a menores de los Capuchinos que acompaña desde el punto de vista pedagógico y terapéutico a más de 3.000 jóvenes en Baviera.
Particular emoción suscitó la visita al convento de Fráncfort del Meno, que se distingue por la gran participación de fieles, por su comedor para los pobres y por un consultorio psiquiátrico dedicado a las personas sin techo. En Maguncia, los frailes visitaron a las Clarisas Capuchinas, recordando con emoción a las 42 religiosas que perdieron la vida en un refugio antiaéreo durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. El itinerario continuó luego hacia Münster y Werne, hasta llegar a los hermanos de Breda, en los Países Bajos, y de Meersel-Dreef, en Bélgica.
El mensaje para el futuro de Europa
Durante los diversos encuentros, fr. Roberto Genuin abordó con claridad los desafíos que afectan al futuro de la Orden. Frente a la disminución de los religiosos en Europa, contrapuesta al crecimiento en Asia y África, el Ministro General invitó a no destinar a los frailes de las regiones en crecimiento con el único propósito de mantener en pie las estructuras existentes. Exhortó, en cambio, a emprender con decisión un camino común a nivel europeo, subrayando que la misión no debe reducirse a la administración de los sacramentos. El verdadero carisma de los Capuchinos, recordó, reside en la cercanía franciscana a la gente, en la credibilidad y en una vida fraterna capaz de hacer atractiva la vocación también en la sociedad secular de hoy.
Al término de la visita, el Ministro se declaró agradecido por la disponibilidad de los frailes alemanes para colaborar con las Provincias vecinas y elogió su gestión financiera transparente, unida al fuerte compromiso con la prevención de los abusos. Un mensaje de esperanza cerró la visita, alentando a todos los frailes a afrontar los cambios en curso: «La Iglesia y las órdenes religiosas cambian, ¡pero continuarán existiendo de una forma nueva!».
