{"id":3163,"date":"2019-05-10T04:03:21","date_gmt":"2019-05-10T03:03:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ofmcap.org\/agradezcamos-al-senor\/"},"modified":"2025-06-02T11:44:41","modified_gmt":"2025-06-02T09:44:41","slug":"agradezcamos-al-senor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ofmcap.org\/es\/agradezcamos-al-senor\/","title":{"rendered":"\u00a1Agradezcamos al Se\u00f1or!"},"content":{"rendered":"<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-30222\" src=\"https:\/\/www.ofmcap.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/8ea3a9955ab7af56f05a066d50f83ca0.jpg\" alt=\"\" width=\"2000\" height=\"1333\" srcset=\"https:\/\/www.ofmcap.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/8ea3a9955ab7af56f05a066d50f83ca0.jpg 2000w, https:\/\/www.ofmcap.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/8ea3a9955ab7af56f05a066d50f83ca0-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.ofmcap.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/8ea3a9955ab7af56f05a066d50f83ca0-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/www.ofmcap.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/8ea3a9955ab7af56f05a066d50f83ca0-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.ofmcap.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/8ea3a9955ab7af56f05a066d50f83ca0-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/www.ofmcap.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/8ea3a9955ab7af56f05a066d50f83ca0-370x247.jpg 370w, https:\/\/www.ofmcap.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/8ea3a9955ab7af56f05a066d50f83ca0-840x560.jpg 840w, https:\/\/www.ofmcap.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/8ea3a9955ab7af56f05a066d50f83ca0-410x273.jpg 410w\" sizes=\"(max-width: 2000px) 100vw, 2000px\" \/><\/p>\n<p>Carta a la Orden al inicio del nuevo Sexenio. \u00a1Agradezcamos al Se\u00f1or!<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Descargar<\/strong><\/p>\n<table class=\"table-docs\">\n<tbody>\n<tr>\n<th><a href=\"https:\/\/www.ofmcap.org\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/rg_2019_04_ringraziamo_es.pdf\" target=\"_blank\"> <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.ofmcap.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/pdf-icon.png\" alt=\"PDF\" style=\"height: auto; width: 55px;\" \/> <\/a><\/th>\n<th><a href=\"https:\/\/www.ofmcap.org\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/rg_2019_04_ringraziamo_es.docx\" target=\"_blank\"> <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.ofmcap.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/icon-word-2.png\" alt=\"Word\" style=\"height: auto; width: 55px;\" \/> <\/a><\/th>\n<th><a href=\"\/images\/docs\/Nuovo_sessennio\/rg_2019_04_ringraziamo_es.mobi\" target=\"_blank\"> <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.ofmcap.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/mobi-icon-300x277.png\" alt=\"Mobi\" style=\"height: auto; width: 55px;\" \/> <\/a><\/th>\n<th><a href=\"\/images\/docs\/Nuovo_sessennio\/rg_2019_04_ringraziamo_es.epub\" target=\"_blank\"> <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.ofmcap.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/epub-icon-300x277.png\" alt=\"Epub\" style=\"height: auto; width: 55px;\" \/> <\/a><\/th>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\">Carta a la Orden al inicio del nuevo Sexenio<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\">\u00a1Agradezcamos al Se\u00f1or!<\/h4>\n<p style=\"text-align: right;\">Prot. N. 00380\/19<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a name=\"_Toc7870909\"><\/a><strong>INTRODUCCI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Me gusta empezar esta carta con una sencilla invitaci\u00f3n: \u00a1<em>Agradezcamos al Se\u00f1or<\/em>!&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta era una expresi\u00f3n que un hermano sol\u00eda repetir al final de cada conversaci\u00f3n o encuentro. Lo hac\u00eda siempre, incluso en discusiones apasionadas y con el rostro encendido por la emoci\u00f3n ya hubiese llegado a un acuerdo, o por el contrario, las opiniones permaneciesen divergentes o contrarias. Conclu\u00eda siempre con la misma expresi\u00f3n: \u00a1<em>Bueno!, \u00a1Agradezcamos al Se\u00f1or<\/em>!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Me parece descubrir en este modo de ser y de expresarse un rasgo muy caracter\u00edstico de la experiencia de&nbsp;San&nbsp;Francisco y casi un eco de su continuo prorrumpir alabanzas al Alt\u00edsimo Se\u00f1or Dios.&nbsp;Cada vez m\u00e1s consciente de las grandes cosas que el Se\u00f1or quer\u00eda hacer en su vida, y seguro de las promesas a\u00fan m\u00e1s grandes para el futuro, Francisco&nbsp;no pod\u00eda&nbsp;concluir&nbsp;sino afirmando que el Alt\u00edsimo, el Todopoderoso es un Buen Se\u00f1or: \u00a1\u00c9l es todo Bien, todo el Bien, el Sumo Bien, al cual nosotros mostramos nuestra completa gratitud<a href=\"#_ftn1\" title=\"\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Adem\u00e1s, la misma Madre del Redentor, la Virgen bendita,&nbsp;nuestra Madre&nbsp;Mar\u00eda es quien nos educa diariamente en la gratitud y en la alabanza. Nos invita a alabar al Se\u00f1or por las grandes cosas realizadas a nuestro favor, de los hermanos y de su Pueblo. Cada d\u00eda nos invita a dar gracias desde lo profundo del coraz\u00f3n que&nbsp;exulta en Dios nuestro&nbsp;Salvador&nbsp;(cf. Lc 1, 46-55).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Vuelve repetidamente, en el fresco magisterio del Papa Francisco, la invitaci\u00f3n a hacer memoria agradecida del pasado, para abrirnos decididamente al futuro y recuperar la energ\u00eda necesaria para vivir con pasi\u00f3n el presente de nuestro camino, de nuestra historia, de la historia de la Orden y de la Iglesia<a href=\"#_ftn2\" title=\"\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.&nbsp;De este modo, la vida se convierte en un&nbsp;<em>Laudato Si&nbsp;<\/em><a href=\"#_ftn3\" title=\"\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>, que brota de la alegr\u00eda de reconocer lo bueno que es el Se\u00f1or con quien lo acoge a \u00c9l y a su Evangelio<a href=\"#_ftn4\" title=\"\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Entre los acontecimientos recientes que recordamos con memoria muy agradecida, est\u00e1 sin duda la celebraci\u00f3n&nbsp;del&nbsp;85\u00b0 Cap\u00edtulo General (26 de agosto &#8211; 15 de septiembre de 2018) que ha evaluado el tramo de camino recorrido de nuestra Orden en el \u00faltimo sexenio y ha abierto la v\u00eda para caminar con decisi\u00f3n en los pr\u00f3ximos a\u00f1os. Es el momento de empezar a poner en pr\u00e1ctica las indicaciones propuestas en los trabajos capitulares, sin olvidar las preciosas indicaciones del Papa Francisco en ocasi\u00f3n de la audiencia que nos concedi\u00f3 el 14 de septiembre de 2019<a href=\"#_ftn5\" title=\"\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a name=\"_Toc7870910\"><\/a><strong>I.&nbsp;RATIO FORMATIONIS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Despu\u00e9s de la presentaci\u00f3n del informe del Ministro general&nbsp;Fray&nbsp;Mauro J\u00f6hri y de la elecci\u00f3n del nuevo gobierno, el tema principal previsto en la agenda capitular era el estudio y la aprobaci\u00f3n de la <em>Ratio Formationis Ordinis<\/em>. El tema hab\u00eda sido ampliamente profundizado en los a\u00f1os precedentes con la contribuci\u00f3n de toda la Orden. Las conclusiones se presentaron&nbsp;en el <em>Instrumentum&nbsp;laboris&nbsp;<\/em>preparado por la comisi\u00f3n competente. Al inicio del&nbsp;Cap\u00edtulo se percib\u00eda una cierta tensi\u00f3n en el ambiente, pensando que los temas tratados y las diversas sensibilidades habr\u00edan podido evidenciar alguna divisi\u00f3n dentro de nuestro Orden. Se trataba de una preocupaci\u00f3n infundada, de hecho, los trabajos han puesto de manifiesto un sentir com\u00fan de los hermanos muy significativo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a name=\"_Toc7870911\"><\/a><strong>A) La comuni\u00f3n de los valores expresados por la&nbsp;<em>ratio<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Durante los trabajos, cada capitular tuvo la posibilidad de intervenir sobre este tema&nbsp;y sobre los otros temas de la agenda. A nadie se le neg\u00f3 o limit\u00f3 la palabra. Las intervenciones fueron apropiadas y constructivas; y el di\u00e1logo se desarroll\u00f3 de forma natural y madura, con un profundo respeto a todas las intervenciones. Esto pone de manifiesto el clima de comuni\u00f3n que hemos experimentado. Debemos reconocer que ha sido un verdadero don de Dios, porque no siempre ocurre as\u00ed entre nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. Lo m\u00e1s importante es que, de manera clara, hemos podido comprobar que la Orden, de una parte a otro del mundo, comparte de manera evident\u00edsima los mismos valores que caracterizan nuestra identidad de Hermanos Capuchinos y la llamada a vivir el Evangelio de nuestro Se\u00f1or Jesucristo seg\u00fan la forma de nuestra vocaci\u00f3n. Tengo la impresi\u00f3n, casi de manera inequ\u00edvoca, que esta comuni\u00f3n no es fruto de un simple conocimiento intelectual de nuestra Regla o de nuestras Constituciones, sino&nbsp;de un&nbsp;<em>&#8216;sentir&#8217;<\/em> que se ha hecho vida, que se ha hecho entra\u00f1as, seguimiento e \u00edntimo deseo\/compromiso de corresponder con autenticidad a la llamada del Se\u00f1or. Creo que esto es un gran punto de referencia y un motivo para fiarnos de forma segura del camino que el Se\u00f1or nos invita a recorrer en un futuro pr\u00f3ximo, a cada uno de nosotros y a toda la Orden.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. &nbsp;Debemos reconocer que,&nbsp;entre el ideal y la realidad, entre el deseo m\u00e1s aut\u00e9ntico y la traducci\u00f3n a la vida de los hechos concretos,&nbsp;siempre hay una&nbsp;distancia bastante acentuada. San Pablo nos da una espl\u00e9ndida descripci\u00f3n y motivaci\u00f3n: <em>porque s\u00e9 que nada bueno hay en m\u00ed, es decir, en mi carne. En efecto, el deseo de hacer el bien est\u00e1 a mi alcance, pero no el realizarlo. Y as\u00ed, no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero. Pero cuando hago lo que no quiero, no soy yo quien lo hace, sino el pecado que reside en m\u00ed. De esa manera, vengo a descubrir esta ley: queriendo hacer el bien, se me presenta el mal (Rm&nbsp;7, 18-21).<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10. Nosotros nos encontramos tambi\u00e9n muy a menudo en contradicciones parecidas: claro que somos sinceros cuando cultivamos el&nbsp;deseo de ser coherentes hasta el final en nuestra respuesta al Se\u00f1or y nos esforzamos mucho en ello; pero a veces aparece nuestra fragilidad y descubrimos que hemos correspondido poco o nada, y que tenemos que comenzar de nuevo cada d\u00eda. No faltan tampoco ocasiones en las que aparecen&nbsp;la decepci\u00f3n y el desaliento. \u00bfC\u00f3mo salir de esta situaci\u00f3n? Nuevamente San&nbsp;Pablo&nbsp;nos lo indica: &#8220;<em>Doy gracias a Dios que me libr\u00f3 por medio de Jesucristo, Nuestro Se\u00f1or<\/em>&#8221; (Rm&nbsp;7, 25).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">11. Estamos seguros de que el Se\u00f1or no permanece impasible ante nuestros esfuerzos o fracasos como si fuese un simple espectador, ni se presenta como un simple modelo a imitar; todo lo contrario, diariamente permanece a nuestro lado y hace de nosotros lo que \u00c9l desea. Gracias a \u00c9l podemos retomar siempre con confianza el hermoso tramo del camino que nos queda por recorrer. Todos somos conscientes de los valores que nos unen y caracterizan nuestra identidad carism\u00e1tica, y de nuestro deseo de encarnarlos con mayor autenticidad. El Se\u00f1or nos conducir\u00e1 con eficacia y fidelidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a name=\"_Toc7870912\"><\/a><strong>B) La integraci\u00f3n y la publicaci\u00f3n de&nbsp;la&nbsp;<em>Ratio<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">12. Los Capitulares, con sus intervenciones y aportes, han enriquecimiento y mejorado el texto de la Ratio tal y como estaba formulado en estos a\u00f1os de estudio.&nbsp;La <em>Ratio Formationis<\/em>, en t\u00e9rminos generales, ha sido acogida positivamente, por este motivo, el Cap\u00edtulo&nbsp;General&nbsp;ha pedido que se nombre una&nbsp;comisi\u00f3n que integre las contribuciones presentadas y mejore el texto. La recomendaci\u00f3n es que el texto definitivo sea entregado al Ministro general y a su Consejo en el tiempo m\u00e1ximo de un a\u00f1o, de modo que la&nbsp;<em>Ratio<\/em>&nbsp;pueda ser finalmente aprobada y hacerse operativa, cuanto antes, para todos los Hermanos de la Orden.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">13. El Consejo general, teniendo en cuenta estas indicaciones, ha confirmado la peque\u00f1a comisi\u00f3n responsable de la \u00faltima redacci\u00f3n del texto. La comisi\u00f3n est\u00e1 ya trabajando y prev\u00e9 entregar el texto actualizado en los pr\u00f3ximos meses de septiembre\/octubre. Esperamos que a finales de este a\u00f1o la&nbsp;<em>Ratio Formationis Ordinis&nbsp;<\/em>pueda ser, finalmente, entregada a&nbsp;todos (cf. Moci\u00f3n 1.1).&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a name=\"_Toc7870913\"><\/a><strong>C) la aplicaci\u00f3n de la&nbsp;<em>Ratio<\/em>&nbsp;en las distintas zonas de la Orden<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">14. Los valores de nuestra vida y vocaci\u00f3n,&nbsp;reconocidos por todos los capitulares en un buen clima de armon\u00eda, ahora deben ser aplicados en los lugares donde estamos llamados a vivir y a dar testimonio. Tal y como puso de manifiesto Fray&nbsp;Mauro J\u00f6hri en su informe, y tal y como demuestran inequ\u00edvocamente los n\u00fameros de la estad\u00edstica, la Iglesia Cat\u00f3lica ya no tiene su centro en el mundo occidental y menos a\u00fan en el continente europeo. La sociedad occidental est\u00e1, en gran parte, secularizada e incluso &#8220;descristianizada&#8217;. Las vocaciones sacerdotales y religiosas est\u00e1n en un acentuado declive. Por el contrario, las \u00e1reas asi\u00e1tica y africana, en las que nuestra Orden sigue aumentando de modo significativo desde el punto de vista num\u00e9rico, equilibran nuestros datos estad\u00edsticos. Resulta&nbsp;totalmente l\u00f3gico y necesario&nbsp;que los valores carism\u00e1ticos compartidos y aceptados por todos encuentren expresiones concretas diferentes, en raz\u00f3n de las diversas situaciones y culturas en las que estamos insertos y que explican, de alguna manera, nuestra vida y la vida de la gente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">15. Es responsabilidad de cada Conferencia o Circunscripci\u00f3n elaborar los propios proyectos formativos, pero con&nbsp;esmerada atenci\u00f3n. No se trata de cambiar nuestra identidad carism\u00e1tica y los valores de nuestra vocaci\u00f3n espec\u00edfica haciendo entrar, sin el suficiente discernimiento, otros elementos propios de las distintas culturas; al contrario, se trata de identificar las modalidades mediante las cuales los valores evang\u00e9licos de nuestra <em>forma de vida<\/em> pueden ser vividos con autenticidad en las diferentes culturas, valorizando todo lo bueno, y poniendo de manifiesto los aspectos fr\u00e1giles o necesitados de ser corregidos seg\u00fan Dios. A trav\u00e9s del testimonio de nuestra vida evang\u00e9lica estamos llamados a introducir la Buena Nueva del Reino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">16. La Orden tiene delante una tarea importante y&nbsp;apasionante, podr\u00edamos decir incluso que se trata de algo casi pedido expresamente por el Se\u00f1or. El actual desarrollo vocacional en las diversas \u00e1reas del mundo ya no corresponde a los modos y modelos a los que est\u00e1bamos acostumbrados. Tenemos que pedir insistentemente la luz del Esp\u00edritu Santo para que sostenga nuestra tarea y gu\u00ede nuestros pasos en la fidelidad a nuestra vocaci\u00f3n. A lo largo de los pr\u00f3ximos a\u00f1os estudiaremos&nbsp;junto a los miembros del Consejo internacional de la formaci\u00f3n, qu\u00e9 modos podr\u00e1n&nbsp;<em>eficazmente acompa\u00f1ar y verificar la&nbsp;promoci\u00f3n de&nbsp;la&nbsp;Ratio Formationis&nbsp;en cada una de las conferencias&nbsp;<\/em>(Cf. Moci\u00f3n 1.2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a name=\"_Toc7870914\"><\/a><strong>II. LA ORDEN EN EUROPA<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">17. Todos somos bastante conscientes de la situaci\u00f3n que vive la Orden hoy en el&nbsp;contexto&nbsp;europeo. Se est\u00e1 produciendo una vertiginosa disminuci\u00f3n num\u00e9rica. Desde la perspectiva humana todo esto genera mucha desaz\u00f3n, pero desde la perspectiva de la fe es un hecho que, una vez m\u00e1s, se nos exige una respuesta responsable, basada en la certeza de que el carisma y su futuro est\u00e1n firmes en el se\u00f1or\u00edo de Dios. Hay que hacer notar que Europa oriental no se encuentra en esta situaci\u00f3n y de momento no se prev\u00e9 ning\u00fan cambio de tumbo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">18. La Orden,&nbsp;en los \u00faltimos, a\u00f1os ha puesto en marcha algunas iniciativas intentando dar respuesta a las nuevas situaciones, y se perciben ya peque\u00f1os signos de recuperaci\u00f3n. Se trata de signos que requieren nuestra atenci\u00f3n y acompa\u00f1amiento, porque, de alguna manera, confirman que el Se\u00f1or todav\u00eda act\u00faa a trav\u00e9s de nosotros, y que nuestro carisma&nbsp;es capaz de insertarse y testimoniar de manera fruct\u00edfera el Evangelio, tambi\u00e9n, en el mundo secularizado. Me atrever\u00eda a decir a\u00fan m\u00e1s: el mundo nos&nbsp;est\u00e1 <em>&#8216;esperando&#8217;<\/em>, y espera que seamos capaces de &#8216;ponernos a su disposici\u00f3n&#8217;, viviendo con sencillez y autenticidad nuestra vocaci\u00f3n de hermanos menores.&nbsp;Me parece evidente que el Se\u00f1or nos est\u00e1 interpelando con fuerza, y por ello podemos y debemos estar disponibles. \u00a1Todav\u00eda queda mucho por hacer!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">19. El nuevo gobierno de la Orden desea comprometerse en hacer realidad, seg\u00fan las&nbsp;modalidades&nbsp;que podamos encontrar juntos, las reiteradas y un\u00e1nimes peticiones de los Capitulares: revisar la configuraci\u00f3n de las&nbsp;Conferencias y de las&nbsp;Circunscripciones, prestando una especial atenci\u00f3n al desarrollo, por una parte, de la colaboraci\u00f3n entre las Circunscripciones, y por otra, al proyecto llamado&nbsp;<em>Fraternidades para Europa<\/em>.&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a name=\"_Toc7870915\"><\/a><strong>A)&nbsp;Revisi\u00f3n de&nbsp;las Conferencias y las&nbsp;Circunscripciones<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">20. A&nbsp;ra\u00edz de los r\u00e1pidos cambios en toda Europa y la consiguiente variaci\u00f3n significativa de nuestras presencias, en el Cap\u00edtulo surgi\u00f3 la exigencia de que el nuevo gobierno de la Orden estudie el modo de actualizar las Conferencias Europeas de Superiores Mayores y las Circunscripciones del \u00e1rea mediterr\u00e1nea y del Golfo P\u00e9rsico. Todos tenemos conciencia de que esta necesidad es cada vez m\u00e1s apremiante: pensemos en la situaci\u00f3n de la Conferencia Ib\u00e9rica (CIC), en la fragilidad de nuestras presencias en los pa\u00edses del Mediterr\u00e1neo, en particular Grecia y Turqu\u00eda (ASMEN), y tambi\u00e9n en algunas cuestiones que deben ser estudiadas en relaci\u00f3n a la CECOC (pa\u00edses de Europa Oriental) y a la CENOC (pa\u00edses de Europa del Norte), de modo especial todo aquello que tiene que ver con las casas de formaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">21. Nuestras Constituciones encomiendan al Ministro general y su Consejo la responsabilidad de constituir las diversas Conferencias; pero no hay duda de que deben estar implicados en la reflexi\u00f3n, al menos, todos los Superiores mayores de las zonas afectadas, porque las cosas se hacen&nbsp;mejor&nbsp;si todos contribuyen con sus observaciones. Desde la perspectiva de la fe y del carisma propio de nuestra fraternidad, si todos nos sentimos implicados y damos nuestra contribuci\u00f3n, comprenderemos mejor qu\u00e9 es lo que el Se\u00f1or nos pide y tambi\u00e9n trabajaremos m\u00e1s en sinton\u00eda con la voluntad de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">22. La disminuci\u00f3n num\u00e9rica ha impuesto&nbsp;desde hace tiempo&nbsp;la reducci\u00f3n de algunas circunscripciones, casi siempre con la unificaci\u00f3n de dos o m\u00e1s provincias. Seguimos dando pasos en esta direcci\u00f3n y con mayor previsi\u00f3n habr\u00e1 que pensar en los pasos que tendremos que dar en el futuro. Es indiscutible y comprensible que todos estos pasos conlleven ciertos sufrimientos que suscitan algunas resistencias, quiz\u00e1s, en ocasiones, un poco exageradas. A este respecto conviene se\u00f1alar que si por un lado el apego a la propia provincia indica un fuerte sentido de pertenencia y de amor a la instituci\u00f3n que nos ha \u201cgenerado\u201d en el Orden, por otro, no podemos permitir que las circunscripciones que tanto han contribuido a lo largo de los siglos&nbsp;a&nbsp;un desarrollo ordenado de la Orden en Italia y en Europa se conviertan, debido los profundos cambios que estamos viviendo, en un obst\u00e1culo incluso, en algunas ocasiones, en un rechazo que nos impide reconocernos hermanos. Esto supondr\u00eda una grav\u00edsima herida mortal en nuestra identidad carism\u00e1tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">23. Si somos capaces de no dejarnos condicionar demasiado por las estructuras que en este momento pueden correr el riesgo de asfixiarnos, y sabemos abrirnos cordialmente a los otros, sean de lenguas, naciones, culturas o formaci\u00f3n diferentes, entonces todo se convierte en beneficio para nuestra vida personal y para la&nbsp;vida&nbsp;de la Orden. Estoy seguro de que todo esto se puede convertir en un camino de crecimiento sano y de enriquecimiento mutuo, precisamente&nbsp;en los contextos en los que estamos sufriendo una fuerte disminuci\u00f3n num\u00e9rica.&nbsp;Ninguno de nosotros vive su propia vocaci\u00f3n en raz\u00f3n de los n\u00fameros o de las estructuras; todos estamos llamados, usando las estructuras necesarias que deben ser siempre revisadas, a constituir las fraternidades evang\u00e9licas que nos ofrezcan la oportunidad de responder efectivamente al Se\u00f1or que nos llama.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a name=\"_Toc7870916\"><\/a><strong>B) Colaboraciones en acci\u00f3n y colaboraciones por desarrollar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">24. Para la Iglesia europea&nbsp;y&nbsp;occidental, el siglo XX ha sido, sin duda alguna, un siglo caracterizado por un imponente impulso misionero. Numerosos religiosos y religiosas se desplazaron a diversos lugares de \u00c1frica, Asia y Am\u00e9rica para llevar el primer anuncio del Evangelio a lugares d\u00f3nde la fe cristiana todav\u00eda era poco o nada conocida, y a abrir nuevas comunidades eclesiales, que hoy d\u00eda son iglesias vivas, florecientes y en crecimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">25. \u00a1Cuantos de nuestros Hermanos Capuchinos han dejado su tierra y su Provincia para ir con entusiasmo &#8216;a las misiones&#8217;\u00a1 Decidieron donarse del todo por el Reino de Dios! \u00a1Cuanto compromiso por parte de las Provincias para enviarlos y apoyarlos! Si por los frutos se conoce la bondad del \u00e1rbol, tenemos que reconocer que, siendo conscientes de los l\u00edmites de nuestra naturaleza humana, la obra de los misioneros ha sido realmente eficaz y en&nbsp;muchos casos grandiosa. Sin duda alguna, todo es gracia del Se\u00f1or que obra a trav\u00e9s de la disponibilidad sincera de los hermanos que no han tenido miedo a ponerse en camino, y tambi\u00e9n de la generosidad de los que les dejaron irse. Tenemos que reconocer que en el interior de cada uno de nosotros se produce una cierta envidia sana, y una profunda admiraci\u00f3n a nuestros misioneros que han sido capaces de entregarse, de llevar a delante muchas buenas obras y de ser testigos del Evangelio; y no en pocos casos, sacrificando literalmente, la propia vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">26. Pero \u00bfpor qu\u00e9 no pensar que esa misma vocaci\u00f3n que les ha empujado&nbsp;a&nbsp;ser realmente obreros del Evangelio, es tambi\u00e9n nuestra propia vocaci\u00f3n? Si abrazamos plenamente nuestra vocaci\u00f3n, el Se\u00f1or nos permitir\u00e1 tambi\u00e9n hoy a nosotros hacer lo mismo que ellos hicieron, quiz\u00e1s de modo diverso, pero incluso a\u00fan mejor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">27. Una forma que en estos a\u00f1os est\u00e1 asumiendo la irrenunciable dimensi\u00f3n misionera de nuestra vocaci\u00f3n (cf. Const. 175, 5) es la colaboraci\u00f3n entre las distintas circunscripciones. Constatamos positivamente que existe ya un movimiento significativo de hermanos, en particular de las provincias de la India, que est\u00e1n siendo enviados para ayudar a las &#8216;viejas&#8217; circunscripciones del mundo occidental. Sin esta ayuda, no solo nuestras presencias corren el riesgo de reducirse demasiado, sino que se resentir\u00eda tambi\u00e9n la vitalidad y la significatividad de nuestro carisma, junto a la extinci\u00f3n de nuestra capacidad efectiva de corresponder a la urgencia <em>de una nueva evangelizaci\u00f3n&nbsp;<\/em>(en ambientes donde)&nbsp;<em>la vida&nbsp;de&nbsp;grupos enteros no es m\u00e1s informada por el Evangelio y muchos bautizados han perdido, en parte o totalmente, el sentido de la fe <\/em>(Const. 176, 3).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">28. Hay muchos aspectos positivos en estas colaboraciones que, sin duda alguna, se van a mantener y en la medida de lo posible reforzar, seg\u00fan el mandato&nbsp;del&nbsp;Cap\u00edtulo. Pero hay que poner en evidencia tambi\u00e9n algunos aspectos cr\u00edticos, debido en algunos casos, al incumplimiento de las indicaciones de nuestras Constituciones, pero sobre todo, debido&nbsp;a&nbsp;un cierto desorden en las realizaciones concretas. Esto debe llevarnos a retomar las&nbsp;orientaciones para la colaboraci\u00f3n de personal aprobadas&nbsp;<em>ad&nbsp;experimentum<\/em>&nbsp;en el Cap\u00edtulo General de 2012<a href=\"#_ftn6\" title=\"\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>. En algunos cuestiones, tambi\u00e9n la <em>Ratio Formationis&nbsp;<\/em>ofrecer\u00e1 contribuciones concretas, por ejemplo, lo que respecta a la formaci\u00f3n que debe adquirir un hermano antes de ser enviado a la misi\u00f3n o a la colaboraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">29. Hay que mantener la esperanza. Si estamos atentos a las expresiones de todo este nuevo dinamismo emergente, actualiz\u00e1ndonos a los tiempos en que vivimos, y renovamos nuestra disponibilidad a ir sin reservas all\u00ed donde las necesidades del Pueblo de Dios piden nuestra respuesta, contribuiremos a renovar el entusiasmo de nuestra Orden por el Reino de Dios y la vivacidad que siempre nos ha caracterizado a lo largo de los siglos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">30. Existe otra forma de colaboraci\u00f3n entre circunscripciones iniciada&nbsp;hace tiempo&nbsp;con muchos efectos beneficiosos, y que creemos que se debe apoyar con el m\u00e1ximo esfuerzo, porque caracterizar\u00e1 fuertemente el futuro de la Orden: se trata de la apertura generosa y cualificante de la dimensi\u00f3n fraterna a la colaboraci\u00f3n entre circunscripciones vecinas o de la misma zona. Aquellos que han iniciado este camino con firmeza, y han hecho frente a las dificultades que nacen de este intento, saben tambi\u00e9n cu\u00e1ntos son los beneficios que aporta la colaboraci\u00f3n, particularmente a las j\u00f3venes generaciones de la Orden, que sin dificultad&nbsp;aprenden a estar abiertos a la dimensi\u00f3n mundial de nuestra fraternidad, sin quedar limitados o entristecidos por&nbsp;las fragilidades locales, porque conf\u00edan en que nuestra mayor riqueza es la pluriformidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">31. En&nbsp;este sentido quiero hacer una llamada a la responsabilidad de los Superiores Mayores de todas nuestras Circunscripciones sin excepci\u00f3n: si vuestras decisiones est\u00e1n orientadas a la b\u00fasqueda activa de una seria colaboraci\u00f3n, esto puede favorecer grandemente el crecimiento fraterno de vuestros hermanos y de toda la Orden; de la misma manera que las opciones contrarias a la colaboraci\u00f3n lo pueden dificultar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a name=\"_Toc7870917\"><\/a><strong>C)&nbsp;Proyecto de&nbsp;<em>Fraternidades para Europa<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">32. Desde hace varios a\u00f1os nos estamos planteando c\u00f3mo hacer para que en occidente nuestra presencia pueda seguir siendo significativa en el futuro. Fue justamente en el a\u00f1o 2014 cuando se reunieron en F\u00e1tima&nbsp;todos los Ministros provinciales y los Custodios de Europa precisamente para&nbsp;debatir&nbsp;&nbsp;sobre este&nbsp;tema. Anteriormente se hab\u00eda iniciado alguna peque\u00f1a experiencia (v.g. Clermont-Ferrand), pero desde entonces la Orden ha promovido con m\u00e1s decisi\u00f3n, el proyecto de&nbsp;<em>Fraternidades para Europa<\/em>. Fray Mauro J\u00f6hri describ\u00eda este proyecto en los siguiente t\u00e9rminos:&nbsp;&#8220;<em>Queremos intentar un nuevo camino, constituyendo fraternidades interculturales, que a la luz del Evangelio y de nuestras Constituciones vivan<\/em><em>&nbsp;la oraci\u00f3n, la vida fraterna y la misi\u00f3n de modo aut\u00e9ntico y coherente. El recurso de la interculturalidad ser\u00e1 el testimonio, de que hermanos procedentes de diversas culturas, si miran a Cristo presente entre ellos, pueden vivir, donarse y trabajar juntos. Nos sostiene la conciencia de que el carisma de Francisco de As\u00eds, vivido y testimoniado, todav\u00eda tiene mucho que decir y comunicar a los hombres y mujeres&nbsp;de&nbsp;nuestro tiempo. A\u00fan no sabemos cu\u00e1l ser\u00e1 el resultado de este camino, pero con la esperanza en el coraz\u00f3n queremos empezar a dar los primeros pasos<\/em>&#8220;<a href=\"#_ftn7\" title=\"\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">33. El proyecto se desarrolla&nbsp;actualmente, aunque con modalidades diferentes, en algunas fraternidades ya constituidas e iniciadas: Clermont Ferrand y Lourdes en Francia, Kilkenny en Irlanda, Amberes en B\u00e9lgica,&nbsp;Le\u00f3n&nbsp;en Espa\u00f1a y Spello en Italia. Esta iniciativa parece que ya est\u00e1 dando frutos muy positivos, y nosotros con firmeza, atendiendo a los mandatos del Cap\u00edtulo general, queremos comprometernos a apoyarla a\u00fan m\u00e1s. Por el momento, estamos pensando y trabajando para que se constituyan otras dos nuevas fraternidades con estas caracter\u00edsticas: Meercel-Dref&nbsp;en B\u00e9lgica, cerca de la frontera con Holanda, y en el&nbsp;santuario de&nbsp;Mariabesnyo, una de nuestras antiguas presencias en Hungr\u00eda. Quisi\u00e9ramos tambi\u00e9n valorizar en este sentido, Le Celle de Cortona, uno de nuestros&nbsp;lugares&nbsp;franciscanos&nbsp;por excelencia. Se trata de uno de los lugares que podr\u00eda responder muy bien a la necesidad de muchos hermanos de saborear de nuevo las ra\u00edces de nuestra espiritualidad, volviendo a nuestras fuentes, y pasando un tiempo, m\u00e1s o menos&nbsp;prolongado, en un clima de sencillez, de oraci\u00f3n y de acogida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">34. Naturalmente, para todas estas iniciativas, pedimos la disponibilidad y el entusiasmo de hermanos que deseen lanzarse a esta hermosa aventura. Aquellos que est\u00e9n disponibles pueden informar a sus propios Ministros provinciales y al Consejero general del \u00e1rea;&nbsp;ellos sabr\u00e1n c\u00f3mo coordinar todo y responder de la mejor manera a los deseos y capacidades de cada hermano seg\u00fan las nuevas oportunidades de crecimiento y de testimonio que el proyecto ofrece.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a name=\"_Toc7870918\"><\/a><strong>III. LA ORDEN EN ASIA Y \u00c1FRICA<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">35. La mano de Dios no nos ha dejado, al contrario, contin\u00faa su obra haciendo crecer significativamente a los capuchinos en las zonas de Asia y \u00c1frica. Es un gran signo de predilecci\u00f3n hacia nuestra Orden, y una gran bendici\u00f3n de Dios para nosotros. Es muy hermoso&nbsp;saber que casi en cualquier parte del mundo se pueden encontrar hermanos gozosamente comprometidos en vivir nuestra misma bendita vocaci\u00f3n. Es necesario que aprovechemos y tratemos de ayudarnos unos a otros, para que el \u00e1rbol frondoso que est\u00e1 creciendo en estas zonas, por la inagotable benevolencia divina,&nbsp;encuentre&nbsp;savia s\u00f3lida y abundante en los valores de nuestro carisma. Las \u00e1reas de las que hablamos son vastas y comprenden muchas culturas, lenguas y tradiciones diferentes, sin embargo, en raz\u00f3n del \u00fanico carisma, podemos reflexionar sobre algunas necesidades comunes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a name=\"_Toc7870919\"><\/a><strong>A) La encarnaci\u00f3n del carisma<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">36. Creo que no hay duda de que si el Se\u00f1or permite que la Orden hoy crezca con tanto vigor en Asia y \u00c1frica, es porque sabe que all\u00ed nuestro carisma encuentra terreno f\u00e9rtil y hermanos que pueden encarnarlo con autenticidad. La tarea que el Se\u00f1or pone en nuestras manos, y sobre la que tenemos que estar en constante y apasionada revisi\u00f3n, es precisamente el desaf\u00edo de traducir con autenticidad los valores de nuestro carisma a culturas muy diferentes, muy originales y muy ricas, porque&nbsp;podemos&nbsp;ser en ellas fermento bueno del Evangelio de nuestro Se\u00f1or Jesucristo. Esta es una tarea que llama en causa <em>in primis<\/em> precisamente a los hermanos pertenecientes a esas mismas culturas. Dif\u00edcilmente un europeo o un americano podr\u00e1n encarnar el carisma en culturas que no son las suyas; podr\u00e1n ayudar a transmitir los valores propios de nuestra vida franciscana capuchina, pero hacerlos revivir de manera profunda y original es tarea de quien naci\u00f3 en esas culturas, de quien ha respirado el aire, y por eso puede entender como en ellas es posible poner el fuego de la espiritualidad&nbsp;franciscana (cfr. Moci\u00f3n 1.4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay dos temas fundamentales sobre los que vale la pena reflexionar siempre, porque son centrales en nuestra identidad y pueden tener consecuencias importantes en el desarrollo de la Orden: el tema de la&nbsp;fraternidad<a href=\"#_ftn8\" title=\"\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a> y&nbsp;el tema de los hermanos laicos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">37. Es comprensible que, en los momentos de expansi\u00f3n, nuestras nuevas presencias se inicien s\u00f3lo con alg\u00fan hermano; pero&nbsp;es comprensible s\u00f3lo en el momento inicial.&nbsp;La cosa se vuelve problem\u00e1tica y discutible cuando, en&nbsp;territorios en los que&nbsp;ya estamos presentes desde hace bastante tiempo, se abren nuevos lugares, generalmente para asumir la responsabilidad de las parroquias, pero sin garantizar la presencia al menos del m\u00ednimo de&nbsp;tres hermanos&nbsp;(cfr. Const. 118,8). La&nbsp;fraternidad en estos casos es s\u00f3lo te\u00f3rica: falta la convivencia cotidiana, hecha de oraci\u00f3n fraterna, de momentos para confrontar y compartir nuestra vida y nuestra fe, de servicios comunes realizados por todos al servicio de unos y otros; falta la dimensi\u00f3n propia de nuestra fraternidad, <em>&#8216;lugar&#8217;<\/em> privilegiado en el que cada uno puede encontrar a Dios que le habla y le ofrece todos los elementos necesarios para su verdadero crecimiento humano y espiritual seg\u00fan nuestra vocaci\u00f3n; falta el <em>&#8216;lugar&#8217;<\/em> donde, m\u00e1s all\u00e1 de las percepciones personales que siempre es bueno compartir, podamos tambi\u00e9n realmente discernir juntos cu\u00e1l es la voluntad de Dios sobre la propia fraternidad local, provincial y de la Orden.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">38. En otro tiempo para constituir&nbsp;una&nbsp;fraternidad se requer\u00eda al menos 12 hermanos. Hoy no ser\u00eda posible. Pero tampoco podemos pensar que nuestro carisma encontrar\u00e1 caminos para encarnarse con eficacia divina en las diversas culturas, si no apostamos con decisi\u00f3n por la presencia de fraternidades&nbsp;significativas, tanto en relaci\u00f3n al n\u00famero como en la vitalidad de sus relaciones fraternas. Ser\u00e1 dif\u00edcil un testimonio eficaz de nuestra vida si nos&nbsp;presentamos&nbsp;s\u00f3lo como agentes pastorales, totalmente dedicados al ministerio, sin la expresi\u00f3n de la vida fraterna.&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">39. La evidente escasez de hermanos laicos en nuevas zonas de desarrollo de la Orden plantea un problema: \u00bfes el Se\u00f1or que solo quiere capuchinos ordenados&nbsp;<em>in&nbsp;sacris<\/em>, o quiz\u00e1s somos nosotros que nos vemos y proponemos s\u00f3lo como hermanos sacerdotes? No creo que sea una cuesti\u00f3n de n\u00fameros, sino&nbsp;de&nbsp;identidad carism\u00e1tica. Nuestra vocaci\u00f3n es&nbsp;ser hermanos y menores: todas las dem\u00e1s &#8216;cualificaciones&#8217; no a\u00f1aden o quitan nada a esta identidad; m\u00e1s bien es a partir de esta identidad desde la que todo el resto recibe la fisonom\u00eda propia. No me cualifico como hermano menor porque soy sacerdote, o porque tengo un t\u00edtulo de estudios, o porque puedo adoptar posiciones que&nbsp;se&nbsp;considerar\u00e1n de prestigio dentro de mi cultura. No me cualifico como hermano menor porque puedo administrar una parroquia, administrar los sacramentos, dirigir una escuela o asumir cargos de poder dentro de la Iglesia y de la Orden. Me cualifico como hermano menor solo y en la medida en la que&nbsp;me&nbsp;comprometo a vivir el Evangelio de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, viviendo en obediencia, sin nada propio y en castidad, con una particular predilecci\u00f3n por los servicios humildes que exigen generosidad y olvido de uno mismo, y por la cercan\u00eda a los \u00faltimos, a los excluidos y a los pobres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">40. En nuestra Orden hay realmente espacio para todos, no s\u00f3lo para los llamados a las \u00f3rdenes sagradas. Por esto tantos&nbsp;hermanos laicos nuestros han podido alcanzar la santidad sin ser sacerdotes, porque el ser ordenados no es elemento necesario para vivir nuestra vocaci\u00f3n. Seremos m\u00e1s y mejores testigos del Evangelio, si a trav\u00e9s de nuestros modos de razonar y a trav\u00e9s de las elecciones que hacemos, logramos enriquecer a todas las culturas con esta identidad espec\u00edfica que es don del Esp\u00edritu Santo para el bien de todo el Pueblo de Dios. Tenemos que encontrar los modos para&nbsp;dar pasos concretos y significativos&nbsp;en este sentido.&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a name=\"_Toc7870920\"><\/a><strong>B) Apertura a la misi\u00f3n y a la colaboraci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">41. Gracias a Dios, ya existe un gran movimiento de hermanos de Asia y \u00c1frica que est\u00e1n dispuestos a ser enviados fuera de sus propias circunscripciones para hacer frente a las necesidades del mundo occidental, e incluso a zonas de primera misi\u00f3n, llamadas&nbsp;<em>ad gentes<\/em>. Tambi\u00e9n hay ejemplos de peque\u00f1as circunscripciones, con importantes dificultades de personal, que a pesar de todo no renuncian a poner a disposici\u00f3n algunos de sus miembros para las necesidades de la Orden. Es necesario que crezca en todas las&nbsp;circunscripciones el compromiso de valorizar a\u00fan m\u00e1s la dimensi\u00f3n misionera, abriendo el coraz\u00f3n y poniendo a disposici\u00f3n hermanos que vayan a anunciar el Evangelio fuera de su territorio. Esta disponibilidad es un signo importante del crecimiento y la madurez de cada circunscripci\u00f3n, tanto de los superiores mayores como de los hermanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">42. Durante el Cap\u00edtulo general se han puesto de manifiesto, una vez m\u00e1s, las dificultades que se producen cuando una circunscripci\u00f3n depende directamente del Ministro general, de ah\u00ed la necesidad de proceder de manera prudente frente a esta situaci\u00f3n. A veces parece que&nbsp;no existen otras alternativas, y que se deben seguir utilizando las posibilidades que ofrecen nuestras Constituciones, pero no podemos limitarnos simplemente a reconocer la situaci\u00f3n (cf. Const&nbsp;136,1).&nbsp;Creciendo consistentemente en n\u00famero y en madurez de fe, tambi\u00e9n es conveniente que crezca la responsabilidad directa de las circunscripciones m\u00e1s&nbsp;fuertes hacia&nbsp;esos territorios y presencias que tienen dificultades en el anuncio del Evangelio y en la&nbsp;<em>implantatio Ordinis<\/em>. Se trata de un compromiso que, por supuesto, debe realizarse en comuni\u00f3n con la Orden, pero que sin embargo, y en la medida de lo posible, debe ser asumido a nivel de las Provincias.&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">43. Es cierto que ha crecido mucho la sensibilidad de&nbsp;todos frente&nbsp;al valor de la colaboraci\u00f3n entre circunscripciones de una misma \u00e1rea, y que ya est\u00e1n en marcha iniciativas muy positivas, pero ser\u00eda un error no avanzar a\u00fan m\u00e1s en esta direcci\u00f3n. De modo especial, en el \u00e1mbito formativo, se siente con mayor intensidad la necesidad de poner a disposici\u00f3n m\u00e1s y mejores fuerzas para los centros comunes de formaci\u00f3n. La Orden ha invertido en estos a\u00f1os muchas energ\u00edas para preparar adecuadamente a tantos hermanos, bien sea a nivel de la formaci\u00f3n de los formadores, bien sea en hermanos dedicados al servicio acad\u00e9mico: se trata de cientos de hermanos que han podido adquirir las competencias necesarias. Ahora, entre todos, tenemos que encontrar el modo de hacer que el bien recibido revierta generosamente al servicio, sobre todo, de nuestros hermanos en formaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">44. En algunas \u00e1reas hay importantes centros de formaci\u00f3n interprovinciales que funcionan desde hace a\u00f1os. Sucede en algunos lugares que, al surgir dificultades, los Ministros deciden aut\u00f3nomamente, quiz\u00e1s con demasiada facilidad, retirar sus candidatos y sus profesores de la colaboraci\u00f3n com\u00fan. Actuando de esta manera los centros interprovinciales&nbsp;se&nbsp;debilitan y en ocasiones la situaci\u00f3n puede resultar insostenible. El modo de proceder en estos casos deber\u00eda llevarnos a confrontarnos abiertamente en la sede de la Conferencia, para afrontar juntos los problemas y las leg\u00edtimas aspiraciones, y para buscar de manera fraterna y consensuada las mejores soluciones para el bien de los candidatos, las provincias y la Orden. En&nbsp;este&nbsp;tema puede ser de gran ayuda involucrar en los procesos de toma de decisiones a los responsables del Secretariado general de la formaci\u00f3n (cfr. Moci\u00f3n 1.3).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a name=\"_Toc7870921\"><\/a><strong>C) Condiciones para la misi\u00f3n y la colaboraci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">45. <em>El amor fraterno s\u00f3lo puede ser gratuito, nunca puede ser una compensaci\u00f3n por lo que el otro realiza, ni un anticipo por lo que esperamos que haga. Por esto es posible amar a los enemigos<\/em><em>.&nbsp;Esta misma gratuidad nos lleva a amar y aceptar el viento, el sol o las nubes, aunque no se sometan a nuestro control. Por&nbsp;eso podemos hablar de una<\/em> &#8220;<em>fraternidad universal<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn9\" title=\"\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">46. He querido retomar&nbsp;esta&nbsp;afirmaci\u00f3n del Papa Francisco porque me parece que indica muy bien cu\u00e1l es la condici\u00f3n necesaria que nos permite una apertura fecunda a la misi\u00f3n o a las colaboraciones: se trata de la gratuidad. Fray&nbsp;Mauro J\u00f6hri nos sensibiliz\u00f3 intensamente indic\u00e1ndonos la v\u00eda para <em>reavivar la llama de nuestro carisma<\/em><a href=\"#_ftn10\" title=\"\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>, como tambi\u00e9n nos hab\u00eda ofrecido distintas provocaciones respecto a la misi\u00f3n<a href=\"#_ftn11\" title=\"\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>. La clave de interpretaci\u00f3n de su pensamiento est\u00e1 precisamente en <em>el don de uno mismo<\/em>. Quiz\u00e1s es importante retomar en consideraci\u00f3n las dos cartas, porque nos ofrecen muchas sugerencias \u00fatiles para abordar de manera fecunda los retos que tenemos delante; el primero es que nuestra vocaci\u00f3n es una llamada para salir de nosotros mismos y ponernos gratuitamente al servicio de los hermanos<a href=\"#_ftn12\" title=\"\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">47. En el Cap\u00edtulo general se escuch\u00f3 una frase de un hermano enviado en colaboraci\u00f3n a una Provincia de Europa que causo cierta perplejidad. Este hermano hizo esta&nbsp;amarga constataci\u00f3n: \u00a1he sido vendido por mi Provincia! Probablemente fue un sentimiento personal en un momento de cansancio; pero de alguna manera nos ayuda a comprender bien que la disponibilidad a la misi\u00f3n y a la colaboraci\u00f3n nunca puede ser verdadera, si est\u00e1 dirigida s\u00f3lo a zonas del mundo que ofrecen un alto nivel de vida o una retribuci\u00f3n econ\u00f3mica para las circunscripciones que env\u00edan, mientras que, por otra parte, falta la disponibilidad para las zonas donde se puede sufrir pobreza y privaciones. Tampoco se puede permitir que las circunscripciones que tienen necesidad de personal utilicen sus recursos econ\u00f3micos para asegurarse o <em>&#8216;comprar&#8217;<\/em> el servicio de los hermanos de provincias que tienen disponibilidad de personal. Entre nosotros no puede ser as\u00ed<a href=\"#_ftn13\" title=\"\" name=\"_ftnref13\"><em><strong>[13]<\/strong><\/em><\/a>. La Orden, todas las circunscripciones y todos los hermanos, deben encontrar formas apropiadas para canalizar la disponibilidad de quien se siente llamado a ir generosamente <em>&#8216;entre los&nbsp;<\/em><em>sarracenos<\/em>&#8216; (cf. Rb, 12).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">48. El amor fraterno que nos impulsa a ir y a evangelizar seg\u00fan el mandato del Se\u00f1or -repit\u00e1moslo con las palabras del Papa- <em>s\u00f3lo puede ser gratuito, nunca puede ser una compensaci\u00f3n por lo que el otro realiza, ni un anticipo por lo que esperamos que haga<\/em>.&nbsp;Confiemos m\u00e1s bien en la providencia divina, porque &#8220;<em>Dios, que nos llama a la entrega generosa y a dar todo, nos ofrece las fuerzas y la luz que necesitamos para seguir adelante. En el coraz\u00f3n de este mundo permanece siempre presente el Se\u00f1or de la vida que nos ama tanto. \u00c9l no nos abandona, no nos deja solos, porque se ha unido definitivamente a nuestra tierra, y su amor siempre nos lleva a encontrar nuevas caminos<\/em>&#8220;<a href=\"#_ftn14\" title=\"\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a name=\"_Toc7870922\"><\/a><strong>IV. LA ORDEN EN LAS AM\u00c9RICAS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">49. Tambi\u00e9n para las Am\u00e9ricas valen muchas las consideraciones hechas hasta el momento. Si hasta hace algunas d\u00e9cadas se pod\u00eda pensar que fuera esta la zona en la que m\u00e1s crecer\u00eda la Orden, con una fisonom\u00eda&nbsp;propia&nbsp;y con algunas acentuaciones que parec\u00eda que expresaban mejor nuestro carisma en las culturas all\u00ed presentes, hoy comprobamos que la din\u00e1mica de crecimiento ha parado. Desgraciadamente hay ya diversas circunscripciones, en particular en el \u00e1rea de lengua espa\u00f1ola y en algunas provincias de Am\u00e9rica del Norte, que est\u00e1n sufriendo una fuerte disminuci\u00f3n de los hermanos. Creo que es el momento justo para reunirnos y reflexionar sobre lo que est\u00e1 sucediendo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">50. Teniendo en cuenta la gran fuerza que la Orden tiene todav\u00eda en las Am\u00e9ricas, no podemos permitirnos el lujo de dar espacio al desaliento, aunque algunas zonas est\u00e9n atravesando serias dificultades. Vale la pena unir las fuerzas para individuar juntos los caminos que puedan ayudarnos a revitalizar la llama de nuestro carisma en el gran continente a partir de lo mejor de nuestras capacidades. Sobre todo hay que emprender con decisi\u00f3n, tambi\u00e9n aqu\u00ed, el camino de la colaboraci\u00f3n entre las circunscripciones, iniciado ya en algunas \u00e1reas, y con muy buenos frutos. Creemos que ser\u00e1 una respuesta eficaz, que de forma concreta pueda dar calidad a nuestra fraternidad, incluso en las \u00e1reas que en este momento tienen dificultades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">51. Vistos los resultados positivos y el&nbsp;est\u00edmulo&nbsp;del Cap\u00edtulo, el Consejo general quiere estudiar la posibilidad de iniciar tambi\u00e9n en Am\u00e9rica alguna fraternidad&nbsp;intercultural&nbsp;como las del&nbsp;proyecto&nbsp;<em>Fraternidades para Europa<\/em>&#8220;. Creemos que puede ser un instrumento v\u00e1lido para dar savia nueva a otras circunscripciones fuera de los l\u00edmites territoriales del viejo continente. Quiz\u00e1s, para superar la designaci\u00f3n geogr\u00e1fica y tomando como referencia este a\u00f1o jubilar dedicado a San Lorenzo de Brindis &#8211; hombre que sab\u00eda conjugar admirablemente la prolongada oraci\u00f3n, con la preparaci\u00f3n cultural y un compromiso incansable para implantar con eficacia y hacer progresar vigorosamente la Orden &#8211; se ha pensado denominar al proyecto, ya no &#8220;<em>Fraternidades para Europa<\/em>&#8221; sino proyecto &#8220;<em>Fraternidad&nbsp;San Lorenzo de&nbsp;Brindis&#8221;.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">52. Nuestros hermanos de Am\u00e9rica son los m\u00e1s directamente interesados en todo este camino, y son tambi\u00e9n ellos los que tienen mayor capacidad para reflexionar e identificar las v\u00edas id\u00f3neas para&nbsp;realizarlo; por este motivo el Consejo General piensa llevar adelante la iniciativa de&nbsp;un&nbsp;<em>Encuentro Panamericano<\/em> de todos los Superiores mayores del continente, que se celebrar\u00e1 en octubre del a\u00f1o 2020. Esperamos que en este encuentro maduren criterios para mejorar la ayuda mutua y se den tambi\u00e9n sugerencias para los posibles cambios en las estructuras de las circunscripciones: provincias en custodias, uniones de provincias, nuevas custodias, una&nbsp;nueva&nbsp;definici\u00f3n de los territorios de las circunscripciones, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a name=\"_Toc7870923\"><\/a><strong>V. OTRAS PROPUESTAS DE ANIMACI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">53. Lo que nos proponemos realizar en el encuentro Panamericano de octubre del pr\u00f3ximo a\u00f1o, pensamos que podr\u00eda ser tambi\u00e9n \u00fatil y conveniente proponerlo para toda Europa para el a\u00f1o 2021. Tenemos tiempo para prepararlo bien, pero conf\u00edo en que ya desde ahora se inicie un sano y sincero di\u00e1logo entre todos, a la luz de los signos de los tiempos con los que el Se\u00f1or quiere indicarnos el camino; signos que debemos leer e interpretar juntos.&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">54. Teniendo en cuenta los pasos del camino que tenemos que recorrer en los pr\u00f3ximos a\u00f1os, y tratando de dar respuesta a las insistentes llamadas del Santo Padre que nos se cansa de invitar a toda la Iglesia a ponerse siempre en actitud de <em>salida<\/em> al servicio del Pueblo de Dios<a href=\"#_ftn15\" title=\"\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>, creemos que puede ayudar mucho a la Orden volver a reflexionar, una vez m\u00e1s, sobre la dimensi\u00f3n misionera de nuestra vida. Deseamos poder celebrar, hacia la mitad del sexenio, un nuevo CPO centrado en el tema de la misi\u00f3n. Profundizar en esta dimensi\u00f3n ayudar\u00e1 a toda la Orden a orientar con mayor seguridad los pasos que debemos dar en el futuro, al mismo tiempo que ser\u00e1 un buen est\u00edmulo para retomar con mayor fuerza nuestra vida de fe y de oraci\u00f3n, nuestra vocaci\u00f3n como don que se entrega a los dem\u00e1s y el carisma de la fraternidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">55. Convencidos de que a trav\u00e9s de las indicaciones del Cap\u00edtulo general se expresa tambi\u00e9n lo que el Se\u00f1or quiere de nosotros; apoyados por las ense\u00f1anzas que la Iglesia ha dado para todos los cristianos despu\u00e9s de haber alcanzado un clara conciencia por parte de todos sus miembros, queremos insistir en el firme compromiso de poner en pr\u00e1ctica con toda la fuerza de la que somos capaces, todo lo necesario para que no pueda ocurrir que alguno de nosotros, o de los que trabajan y viven en nuestros entornos, cometa abusos a&nbsp;menores<a href=\"#_ftn16\" title=\"\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>.&nbsp;Toda la Orden ha hecho un gran esfuerzo para dotarse en estos a\u00f1os de directrices o protocolos adecuados. Quien no lo haya hecho todav\u00eda, lo haga lo antes posible y lo env\u00ede a la Curia general para su aprobaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">56. Todos tenemos que ser responsables y tener conciencia de que no basta con tener protocolos; es necesario comprometerse en la formaci\u00f3n de todos los hermanos y de todos los colaboradores, en particular de aquellos que tienen contacto con los menores, para que los protocolos asumidos sean efectivamente puestos en pr\u00e1ctica. Es muy importante evaluar constantemente las acciones emprendidas y aplicadas para proteger con todos los medios a los menores y evitar&nbsp;que en el futuro puedan volver a repetirse conductas devastadoras para ellos. Los protocolos deben ser realmente adecuadas, y deben estar continuamente actualizados. No podemos esperar a que suceda el mal que no quisi\u00e9ramos: \u00a1compromet\u00e1monos en prevenirlo! (Moci\u00f3n 3.1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">57. Los Consejeros Generales estar\u00e1n particularmente atentos para apoyar este compromiso, que es de todos y cada uno de nosotros. Tambi\u00e9n, con motivo de las visitas a las diferentes circunscripciones, deben verificar lo qu\u00e9 se est\u00e1 haciendo realmente a este respecto. Tratemos de trabajar con convicci\u00f3n y energ\u00eda, y ser\u00e1 motivo de&nbsp;ulteriores&nbsp;bendiciones por parte de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a name=\"_Toc7870924\"><\/a><strong>CONCLUSI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">58. En estos primeros meses en el servicio que el Cap\u00edtulo general me ha&nbsp;confiado&nbsp;he podido tomar mayor conciencia de que nuestra Orden es grande, efectivamente es muy grande! Y es grande no s\u00f3lo porque el n\u00famero de los hermanos es muy elevado, (somos una de las \u00f3rdenes religiosas masculinas m\u00e1s numerosa), y est\u00e1 presente en casi todos los pa\u00edses del mundo, sino porque descubro&nbsp;una&nbsp;energ\u00eda y una originalidad de respuesta al Se\u00f1or realmente singular. La Orden es grande no s\u00f3lo por su historia gloriosa del pasado sino tambi\u00e9n porque est\u00e1 llamada y tiene todas las capacidades para construir una gran historia en el presente y en el futuro. Agradezcamos al Se\u00f1or de todo coraz\u00f3n y depositamos en \u00c9l toda nuestra seguridad y confianza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">59. Precisamente recordamos este a\u00f1o a nuestro&nbsp;ilustre hermano San&nbsp;Lorenzo de Brindis, que supo guiar a la Orden con eficacia y fomentar su crecimiento en santidad. Leyendo los distintos boletines enviados por las circunscripciones,&nbsp;me alegra&nbsp;constatar que hay muchas peque\u00f1as y grandes iniciativas para celebrar adecuadamente este aniversario. Pero no nos contentemos s\u00f3lo con recordarlo; su incesante labor y actividad al servicio de la Orden y de la Iglesia, sus interminables recorridos por todos los caminos de Europa, -a pesar del cansancio y todo tipo de inconvenientes-, la firme voluntad de estar presente all\u00ed donde las necesidades se lo exig\u00edan y su generosidad a la hora de desempe\u00f1ar las misiones que le&nbsp;eran&nbsp;confiadas por el Papa, nos deben servir de est\u00edmulo para recorrer hoy, tambi\u00e9n nosotros, con renovado celo, los caminos que el Se\u00f1or nos propone.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">60. Al final del Cap\u00edtulo general, el&nbsp;Santo&nbsp;Padre nos ha indicado tres caracter\u00edsticas\/ modalidades que deben distinguir nuestro modo de ser y que quiero resumir as\u00ed: <em>contin\u00faen siendo frailes del pueblo, cordialmente cercanos a todas las personas, incluso a las m\u00e1s humildes;&nbsp;sean hermanos de coraz\u00f3n grande para todos, capaces de acoger con misericordia y de administrar con generosidad la misericordia de Dios; sean hermanos que oran, y h\u00e1ganlo de forma sencilla, para que puedan sostener el modo sencillo de orar de la gente<\/em><a href=\"#_ftn17\" title=\"\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>. Son cosas en las que nos reconocemos y que podemos hacer todos en cualquier parte del mundo y en todo momento, cualquiera que sea nuestra condici\u00f3n o los trabajos que tengamos que desarrollar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">61. El Se\u00f1or conf\u00eda en nosotros. La Iglesia conf\u00eda&nbsp;en nosotros. Caminemos sin miedo, confiando en la protecci\u00f3n materna de la Virgen Mar\u00eda, patrona de la Orden, y con la intercesi\u00f3n de San Francisco, de santa Clara, de&nbsp;San&nbsp;Lorenzo y de todos nuestros santos. El compromiso sincero reanime y alegre el coraz\u00f3n de todos y que de los labios de cada uno de nosotros se proclame la misma consoladora necesidad de <em>agradecer al Se\u00f1or<\/em>.<\/p>\n<p>Roma,&nbsp;14 de&nbsp;abril de 2019.<br \/>Domingo de Ramos.<\/p>\n<p>Fr.&nbsp;Roberto Genuin<br \/>Ministro General OFMCap<\/p>\n<p><strong>Vicario General <br \/><\/strong>Fr. Jos\u00e9 \u00c1ngel&nbsp;Torres Rivera<\/p>\n<p><strong>Consejeros generales<br \/><\/strong>Fr. Norbert Auberlin Solondrazana<br \/>Fr. Francisco Neri<br \/>Fr. Carlos Silva<br \/>Fr. Kilian Ngitir<br \/>Fr. Piotr Stasi\u0144ski<br \/>Fr. Pio Murat<br \/>Fr. John Baptist Palliparambil<br \/>Fr. Victorius Dwiardy<br \/>Fr. Celestino Arias<\/p>\n<div><br clear=\"all\" \/><\/p>\n<hr width=\"33%\" size=\"1\" \/>\n<div>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" title=\"\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a>&nbsp;LodAl&nbsp;3.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" title=\"\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a>&nbsp;Cf. Carta apost\u00f3lica del Santo Padre Francisco a todos los consagrados en ocasi\u00f3n del A\u00f1o de la vida consagrada<em>,&nbsp;<\/em>(21 de noviembre de 2014<em>),<\/em>&nbsp;LEV,&nbsp;Ciudad del Vaticano 2014<em>.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" title=\"\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a>&nbsp;Francisco, Carta Enc\u00edclica&nbsp;<em>Laudato Si. Sobre el cuidado de la casa com\u00fan<\/em>&nbsp;(24 de mayo de 2015), LEV, Ciudad del Vaticano 2015.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" title=\"\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a>&nbsp;Cf. Francisco, Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica&nbsp;<em>Evangelii gaudium<\/em>&nbsp;(24 de noviembre de 2013), LEV, Ciudad del Vaticano 2013.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" title=\"\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a>&nbsp;Cf.&nbsp;<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/it\/speeches\/2018\/september\/documents\/papa-francesco_20180914_capitologenerale-cappuccini.html#CONSEGNATO\" target=\"_blank\">http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/it\/speeches\/2018\/september\/documents\/papa-francesco_20180914_capitologenerale-cappuccini.html#CONSEGNATO<\/a><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" title=\"\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a>&nbsp;<em>Orientaciones para la colaboraci\u00f3n fraterna entre Circunscripciones,&nbsp;<\/em>Analecta OFMCap 128 (2012) n.&nbsp;2&nbsp;segunda parte 725-729.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" title=\"\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a>&nbsp;M. J\u00d6HRI,&nbsp;<em>Hacia&nbsp;F\u00e1tima. Encuentro de&nbsp;los Ministros de toda Europa,&nbsp;<\/em>Analecta OFMCap&nbsp;130 (2014) 292-300.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" title=\"\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a>&nbsp;La vida fraterna minor\u00edtica es nuestro modo espec\u00edfico de contribuir al anuncio del Evangelio y a la misi\u00f3n:&nbsp;<em>la misma vida fraterna, fermento de comuni\u00f3n eclesial, es profec\u00eda de la unidad definitiva del Pueblo&nbsp;de&nbsp;Dios y constituye un testimonio esencial para la misi\u00f3n apost\u00f3lica de la Iglesia.&nbsp;<\/em>(Const. 88,4).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" title=\"\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a>&nbsp;Francisco, Carta Enc\u00edclica&nbsp;<em>Laudato Si. Sobre el cuidado de la casa com\u00fan<\/em>&nbsp;(24 de mayo de 2015), LEV, Ciudad del Vaticano 2015, n.228.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" title=\"\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a>&nbsp;Cf. M. J\u00d6HRI,&nbsp;<em>Reavivamos la llama de nuestro carisma<\/em>, Analecta OFMCap 124 (2008) 533-548.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" title=\"\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a>&nbsp;Cf. M. J\u00d6HRI,&nbsp;<em>en el coraz\u00f3n de la Orden de la misi\u00f3n<\/em>, Analecta OFMCap 125 (2009) 296 &#8211; 303.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" title=\"\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a>&nbsp;Cf. A. SPADARO \u2013 M. BARTOLI \u2013 N. KUSTER, <em>Sei ci\u00f2 che dai. Conversazioni con Fra. Mauro J\u00f6hri. Ministro generale dei Frati Minori Cappuccini<\/em>, Edizioni Padre Pio da Pietralcina, Foggia 2018.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" title=\"\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a>&nbsp;<em>Seg\u00fan la tradici\u00f3n capuchina, (los hermanos) se inserten cordialmente entre la gente de toda condici\u00f3n, no vinculen su acci\u00f3n evangelizadora a la seguridad de los recursos econ\u00f3micos o al prestigio social, sino que pongan su confianza en Dios y en la eficacia de la vida evang\u00e9lica&nbsp;<\/em>(Const.&nbsp;n. 177,5).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" title=\"\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a>&nbsp;Francisco, Carta Enc\u00edclica&nbsp;<em>Laudato Si. Sobre el cuidado de la casa com\u00fan<\/em>&nbsp;(24 de mayo de 2015), LEV, Ciudad del Vaticano 2015, n. 245.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" title=\"\" name=\"_ftn15\"><strong>[15]<\/strong><\/a>&nbsp;Cf.&nbsp;Francisco, Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica&nbsp;Evangelii gaudium&nbsp;(24 de noviembre de 2103), LEV, Ciudad del Vaticano 2013, n. 20-24.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" title=\"\" name=\"_ftn16\"><strong>[16]<\/strong><\/a>&nbsp;Cf. Carta apost\u00f3lica en forma de &#8220;motu proprio&#8221; del Sumo Pont\u00edfice&nbsp;Francisco&nbsp;como una madre cari\u00f1osa&nbsp;el&nbsp;4 de junio&nbsp;del 2016;&nbsp;Carta apost\u00f3lica en forma de&nbsp;&#8220;motu proprio&#8221; del Sumo Pont\u00edfice Francisco&nbsp;sobre protecci\u00f3n de menores y de las personas vulnerables, el 26 de marzo de 2019.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" title=\"\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a>&nbsp;V\u00e9ase.&nbsp;<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/it\/speeches\/2018\/september\/documents\/papa-francesco_20180914_capitologenerale-cappuccini.html#BRACCIO\" target=\"_blank\">http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/it\/speeches\/2018\/september\/documents\/papa-francesco_20180914_capitologenerale-cappuccini.html#BRACCIO<\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carta a la Orden al inicio del nuevo Sexenio. \u00a1Agradezcamos al Se\u00f1or!<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":30222,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[965],"tags":[506],"class_list":["post-3163","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cartas-del-ministro-general","tag-home_module_1"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>\u00a1Agradezcamos al Se\u00f1or! 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