Ordo Fratrum Minorum Capuccinorum

Log in
updated 2:23 PM CET, Nov 14, 2018

Peregrinos a Asís

Destacado Peregrinos a Asís

Roma, 8 de setiembre. Un Capítulo general no puede dejar de retornar a las surgentes de la aventura de Francisco en Asís. Precisamente aquí, en el valle de Espoleto, en Santa María de los Ángeles, él quiso reunir en capítulo a su fraternitas, convertida ya en una multitud. También nuestro Capítulo general, del mismo modo que el precedente, vuelve aquí. Eran más de 200 hermanos que arribaron a Asís en la mañana de ayer: una marea de hábitos que suscitó la curiosidad de los turistas al recorrer las calles de Asís hasta alcanzar el Sacro Convento, donde reposan los restos del poverello. Nuestros hermanos conventuales nos han acogido muy fraterna y gentilmente en el ingreso de la Basílica inferior. Allí, a las 11 horas, se dio inicio con el canto la santa Misa solemne presidida por el neo electo Ministro general fray Roberto Genuin. Dadas las circunstancias y el lugar, para la celebración fueron elegidos los textos de la Misa del Seráfico Padre. Luego de la proclamación del Evangelio de Mateo (11, 25-30), el Ministo realizó la homilía en lengua italiana, traducida paso a paso al inglés. En ella puso el acento sobre la oración que dirige Jesús al Padre (“has escondido estas cosas a los sabios y a los doctos y la has revelado a los pequeños”) y sobre las palabras por Él dirigidas a los discípulos (“vengan a mí, ustedes que están cargados y agobiados, y yo los aliviaré. Tomen mi yugo sobre ustedes y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón”), palabras que son bien convenientes a cuantos recibieron la misión del servicio a los hermanos. La Santa Misa concluyó delante de la tumba de San Francisco, en la cripta, donde el Ministro general y su vicario renovaron la profesión de fe y juraron fidelidad a la santa Iglesia, al Sumo Pontífice y su magisterio, y a los obispos unidos en comunión con él.

{pp_youtube}rml3qCUAqXY{/pp_youtube}

Luego de la celebración eucarística, los hermanos almorzamos con los frailes conventuales en el refectorio del Sacro Convento en un clima de alegre y fraterna convivialidad. Luego, el evento fue inmortalizado en una foto de grupo en el gran claustro.

Por la tarde, los frailes fueron llegando a la “Domus Laetitiae”, la bella casa de ejercicios de los capuchinos, situada en la calle que sube hacia el Subasio. La casa, reconstruida luego del terremoto de 1997, fue inaugurada y bendecida justamente ayer, luego de una bella celebración oficiada por el Obispo de Asís, mons. Domenico Sorrentino. Él, en el marco de las Vísperas celebradas en la capilla de la casa, quiso dirigir un discurso de saludo al nuevo Ministro general y al mismo tiempo a todos los capitulares presentes, recordando su cercanía a los capuchinos (el santo obispo capuchino Mons. Francesco Saverio Toppi, obispo de Pompeya, fue su padre espiritual). En sus palabras recordó que ha confiado el “Santuario del despojo” a los capuchinos, para que se recordase el gesto de Francisco que se despojó de sus vestidos para restituirlos a su padre terreno, reconociendo así como su único Padre a aquel del Cielo. Cuando el papa Francisco fue a Asís, también visitó este Santuario y allí dijo que el gesto del despojo no era sólo para la Iglesia de la época de Francisco sino también para la Iglesia de hoy, llamada a no poner la confianza en las seguridades del mundo, sino a despojarse de todo lo que la hace pesada, para testimoniar al Señor con la propia vida. Al finalizar las Vísperas, en el hall de la recepción, luego de una bella presentación de la casa por parte del provincial de Umbría, fray Matteo Siro, el Ministro fray Roberto Genuin impartió la bendición a los nuevos locales de la “Domus Laetitiae”.

Foto:

Video:

Modificado por última vez el Martes, 11 Septiembre 2018 20:00