Ordo Fratrum Minorum Capuccinorum

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updated 2:18 PM CEST, Aug 11, 2020

¿Qué ha ocurrido en Ecuador?

El día 16 de abril, sábado, a las 18:58, ya anocheciendo, ocurrió un terremoto de intensidad 7.8 en la escala de Ritcher. Se sintió en todo el litoral y en la zona central de los Andes de Ecuador. Fue inusitadamente largo: algo más de un minuto; producto del choque de una placa tectónica que golpeó la costa ecuatoriana en la parte cercana a la superficie; por eso fue tan destructor.

La destrucción fue inimaginable. Las ciudades del Litoral centro-norte ecuatoriano, sufrieron la caída de casi el 80% de los edificios. Se fue la luz, se destruyeron los conductos de agua potable, se perdió todo medio de comunicación y varias carreteras quedaron cortadas.

El gobierno envió 10.000 soldados y 4.500 policías para garantizar el orden y la seguridad. La solidaridad del pueblo ecuatoriano fue extraordinaria e inmediata, así como la organización de ayuda, tanto que el secretario general de la ONU, las ha elogiado públicamente. Varias organizaciones canalizan y distribuyen todas las ayudas.

Las prioridades se han centrado en el rescate de sobrevivientes y en la distribución de alimentos. La ayuda solidaria de las poblaciones menos afectadas, no se ha hecho esperar  en agua, víveres, ropa, medicina y otros enseres. La ayuda internacional llegó con presteza, tanto en la donación de alimentos como en técnicos especializados en el rescate de víctimas venidos de España, México, Colombia y Chile. Se ha anunciado la ayuda de otros países. A la mañana del día 19 se llevan contabilizados más de 500 fallecidos. El contraste, la alegría de más de 100 personas rescatadas con vida.
El desafío aún siguen cientos de personas atrapadas en los escombros.

Los damnificados no tenían donde guarecerse porque las réplicas fueron muchas, algunas de gran intensidad. La primera noche fue horrible por la precaria comunicación y la imposibilidad de que llegase ayuda. Las peticiones de socorro eran estremecedoras. Cantidad de llamadas para saber la suerte de familiares que vivían en los lugares destruidos. Se trabajó a marchas forzadas durante la noche para restablecer en parte el fluido eléctrico y reparar las carreteras cortadas.

Con el paso de las horas fue impresionante y grato en medio del dolor ver las columnas de camiones con agua, víveres y maquinaria pesada. En medio del dolor emergía la solidaridad como rayo de esperanza en medio del desconcierto.

 

P. Rodolfo Erburu
Misionero Capuchino en Ecuador

Terremoto en Ecuador ¿Cómo se puede ayudar?

Uno de los servicios más importantes es el llamado de las autoridades civiles y eclesiásticas para que todos nos impliquemos de manera solidaria ante esta gran catástrofe. Se requiere profesionales: psicólogos, médicos, religiosos y sacerdotes, entre otros. Se requiere también voluntarios capacitados para rescatar y reconstruir.

Para quienes viven en países fuera de Ecuador, es importante el envío de mensajes de solidaridad, ánimo y cercanía. Es muy doloroso perderse en el anonimato cuando han experimentado en carne propia una tragedia tan terrible.

Una de las urgencias es el envío de medicinas. Las próximas semanas serán decisivas para la salud de las personas afectadas: vacunas, repelentes de insectos para adultos y para niños; biberones, leche en polvo, pañales, alimentos para lactantes… Se hace necesario también personas arriesgadas que quieran ir más allá de los centros poblados para dedicarse a pequeños pueblos y caseríos pobres que nos están siendo debidamente atendidos.  
Un grupo de psicólogos y docentes de la Universidad de los Capuchinos en Pasto CESMAG (Centro de Estudios Superiores María Goretti - Colombia), se ha comprometido para acompañar y entretener a los niños durante las largas jornadas de inactividad así como también otros profesionales y grupos de voluntarios, que se unen a esta labor. 

Los grupos de la Iglesia de los Hermanos Capuchinos en Portoviejo sostienen desde hace años un comedor popular para niños pobres  con la ayuda de los capuchinos de España que tras el terremoto y aún habiendo sufrido daños en sus paredes, se ha convertido en un comedor que prepara 600 platos diarios para los damnificados.

La iglesia de los Capuchinos de Portoviejo a quedado muy sentida en su estructura y también requiere de algunos arreglos.
Se necesita dinero para cubrir necesidades inmediatas. La obra de reconstrucción de miles de viviendas es un reto insoslayable que supera la capacidad de la nación. Y donde todos necesitamos arrimar el hombro.

Entre todos, con firmeza, constancia y apoyo, saldremos adelante.

SERCADE (SERvicio CApuchino para el DEsarrollo) pone a disposición una cuenta bancaria para recepcionar las ayudas.

En los próximos días o semanas concretaremos el destino de dicha ayuda.

BANKIA
ES31 2038 1056 28 6001011249

P. Rodolfo Erburu
Misionero Capuchino en Ecuador

dal sito - http://www.hermanoscapuchinos.org/actualidad/191/terremoto-en-ecuador-como-se-puede-ayudar

Modificado por última vez el Miércoles, 27 Abril 2016 14:50