Ordo Fratrum Minorum Capuccinorum

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updated 12:19 PM CEST, Oct 15, 2019

Custodia de los Capuchinos en Corea

Custodia de los Capuchinos en Corea

Los inicios

En enero de 1986 el cardenal Stephen Kim, arzobispo de Seúl, invitó a los capuchinos irlandeses a ir a Corea para establecer en el corazón de la ciudad de Seúl una Capilla para la Adoración perpetua de la Santa Eucaristía y para testimoniar nuestro especial carisma del Sacramento de la Reconciliación. El 16 de julio la bandera de los Capuchinos fue plantada aquí por cuatro hermanos de la Provincia Irlandesa (ver la foto de los hermanos). Los padres misioneros colombanos irlandeses y los franciscanos coreanos les ofrecieron alojamiento para permitir a los frailes estudiar la lengua y comprender la cultura del lugar.

En la primavera de 1990 fundamos nuestro primer “convento”, un departamento, en Seúl, dedicado a Santa María de los Ángeles. Entre 1990 y 2000 llegaron otros hermanos, y algunos volvieron a casa. Digno de particular mención es la de un ex-provincial, fr. Berard Creed (en ese momento de 70 años), que prolongó por casi dos años su visita a Cora en ocasión de su Jubileo de Oro, ¡visita que hubiera sido de dos semanas! En diciembre de 1995 ¡nos golpeó una tragedia! Uno de nuestros más jóvenes misioneros en Corea, fr. Liam O’Dea, fue asesinado en un incidente en Seúl. Tenía sólo 27 años. Pero su muerte no fue en vano. En alguna parte de Corea cuatro personas viven con sus órganos. Este gesto de su familia causó sensación en el país, pues fue la primera donación de órganos hecha por un extranjero en Corea. Los restos de fr. Lian fueron repatriados a Irlanda para su sepultura. En 1996, nuestra fundación como “Casa de Presencia” fue elevada a “Delegación”, y finalmente en “Custodia” en 2005 por fr. John Corriveau.

Core-a del Sur - ¡Nuestra realidad actual!

La guerra de Corea 1950-1953 fue desastrosa para el país. Técnicamente, la guerra no terminó y la paz está garantizada por un frágil armisticio y por una zona DMZ pesantemente controlada, que divide en dos la península desde hace 66 años. Ambas naciones permanecen en constante alerta por temor a un eventual conflicto.

Los jóvenes surcoreanos están obligados al servicio militar por 18 o 24 meses. Corea del Norte es un verdadero reino aislado, con un estado policial que controla su gente con el miedo, malnutrición, brutales puniciones y escasa instrucción.

El desarrollo económico de Corea del Sur, por otra parte, se conoce como ¡El milagro sobre el río Han! El país se transformó de un lugar aislado en un reino de Internet, de Corea dinámica en un reino del frío en Asia. La ola coreana de éxito social y económico hizo de Corea una marca global para automóviles, barcos, tecnología, ingeniería electrónica, material eléctrico, TV, ordenadores, smartphones, deporte y diversión. Los coreanos tienen un gran espíritu de generosidad, voluntariado y celebración de la vida familiar. De hecho, la resiliencia de Corea para superar las adversidades (especialmente durante la crisis del FMI en Asia a fines de los años ’90), es en gran parte atribuida a su capacidad cultural de valorar el grupo/comunidad.

Incluso la Iglesia católica tiene una notable influencia en la sociedad coreana. La Iglesia católica coreana es única en cuanto a la fe y se introdujo en los nativos coreanos no misioneros, que estudiaron teología en el exterior. La violentas persecuciones y martirios del siglo XIX se transformaron en semilla de un enorme crecimiento para la Iglesia católica. Esa fe sostuvo al pueblo durante la ocupación japonesa de 1910 a 1945. Pero el gobierno dictatorial de los jóvenes de la postguerra en la reconstrucción de la nueva economía obligó a la Iglesia católica a alzar la voz para sostener a los movimientos democráticos de los años ’80 que fueron brutalmente reprimidos. La voz de la Iglesia a favor de la justicia, de los derechos humanos, de los pobres bajo la valiente guía del cardenal Stephan Kim, ganó gran respeto por parte de todos e inspiró muchas “conversiones”. La Iglesia continúa siendo una voz, sobre todo hoy, para el Evangelio de la Vida.

En una población de casi 50 millones, cerca de 5 millones son católicos, alrededor de 7 millones pertenecen a otras confesiones cristianas, 15/20 millones son budistas y el resto no confiesan ninguna religión.

Con todo, el gobierno nacional y las organizaciones culturales se basan en principios confucianos. Cada año, centenares de coreanos son catequizados (no evangelizados) y bautizados, pero muchos pronto se alejan. Y muchos católicos recurren aún a las seculares prácticas del chamanismo y la búsqueda de la fórmula para dar “respuestas” a los problemas y a los sueños de la vida. También las vocaciones están disminuyendo por causa del creciente materialismo y secularismo.

El “excesivo sentido de competición” de Corea está destruyendo los matrimonios, la vida familiar y la educación infantil. Las condiciones de trabajo y los salarios injustos, las deudas financieras, el aumento de la desocupación juvenil, la corrupción política, la explotación académica, la estigmatización de los fracasos, el estrés y la depresión están a la base de un gran número de divorcios y episodios bullying. Los suicidios están entre los más altos del mundo, incluso entre los ancianos. Y Corea está envejeciendo rápidamente. Antes de 2050, será el país más viejo del mundo, con la tasa más baja de natalidad y el más alto número de abortos per cápita. En consecuencia, millones de mujeres y varones sufren en silencio el dolor psicológico, emotivo y espiritual del aborto. En lo profundo de sus corazones, las personas saben que les falta algo. Están buscando paz, esperanza, curación, significado, un motivo para vivir. Esta, entonces, es la realidad actual a la cual estamos llamados a evangelizar como hermanos Capuchinos con el carisma de la fraternidad, la hospitalidad, la simplicidad…

Lo que sigue es un perfil de nuestra situación actual dentro de esta realidad:

Estadística

Actualmente, tenemos cuatro conventos (ver el mapa abajo):

La custodia dei cappuccini della Corea

  1. Casa Madre (Seúl): residencia del Custodio, de la comunidad regular (6 hermanos), cinco profesos temporales (5) de los cuales uno es seminarista.
  2. Casa del Postulantado (Seúl): casa en alquiler (marzo 2018-2020). Hermanos profesos perpetuos (2), Postulantes (2).
  3. Noviciado (Gapyeong): Profesos perpetuos (2), novicios (0).
  4. Casa de “Formación especial” para el sacerdocio (Incheon), Profesos perpetuos (3) de los cuales uno es seminarista.

Total; Profesos perpetuos 13 (6 sacerdotes – 5 coreanos, 1 irlandés), profesos temporales 5, novicios 0, postulantes 2.

Vida fraterna – Sin grandes conventos donde esconderse, el vivir en pequeñas fraternidades es una verdadera prueba de fe y de formación del carácter. Los conflictos son inevitables, sobre todo por cuestiones de clericalismo y de individualismo. Y estamos vigilantes sobre la influencia invasiva del materialismo y la tecnología que invade todos los niveles de la sociedad coreana.

Vocaciones – Los primeros postulantes llegaron en 1993. En mayo de 1999 dos de ellos hicieron la Profesión perpetua y celebrarán las bodas de plata el próximo mes de enero de 2020. En 1996 hemos adquirido unos terrenos en el centro de Seúl para construir nuestro primer convento que se finalizó en junio de 1997 y está dedicado a Santa María de los Ángeles. En 1998, los departamentos alquilados en Gapyeong, diócesis de Chuncheon, sirvieron de noviciado hasta la construcción de un noviciado permanente en octubre de 2000 dedicado a San Félix de Catalicio. En el mismo año, compramos una casa (que fuera restaurante y casa de familia) en la diócesis de Incheon para la formación especial para el sacerdocio dedicada a San Lorenzo de Bríndisi.

La Custodia celebra una jornada vocacional una vez al mes en nuestra casa de Seúl. La mayor parte de los pedidos llega a través de nuestra página web www.capuchin.kr, otros por medio del contacto personal. La Custodia no acepta los candidatos hasta que no hayan completado el servicio militar obligatorio de 18 a 22 meses. Las vocaciones siempre fueron pocas, pero constantes, no obstante diversos abandonos a lo largo de los años.

Ministerios / Apostolados – Muchos ministerios y apostolados en cada una de las diócesis están estrictamente regulados por la autoridad de la Iglesia. Por lo tanto, nuestros esfuerzos se limitan a la colaboración con otros grupos de servicios religiosos y sociales, por ejemplo, ayudar a los sin techo y los ancianos, los enfermos, ayuda para la educación de estudiantes pobres. Los apostolados y los ministerios tradicionales de la Custodia están concentrados en los conventos y en los lugares de Seúl: Misa pública cotidiana, confesiones, asistencia pastoral a las parroquias y a los conventos y a las bases militares locales, también retiros diurnos.

Buscar trabajo a tiempo parcial, fue una resolución de nuestro capítulo de 2017. Esta iniciativa fue la respuesta de la Custodia al pedido del ex Ministro General fr. Mauro Jöhri para que las circunscripciones sean más autosuficientes. Un hermano obtuvo un trabajo part-time como chofer para una compañía de mensajería por 3 meses trabajando 5 horas diarias 5 días a la semana. Otro se calificó y consiguió un trabajo temporal como camarero, y también se obtuvo los certificados para la producción de cerveza y para la construcción de edificios de base. La iniciativa recibió comentarios positivos por parte otras órdenes religiosas coreanas.

Colaboración con la PACC – A lo largo de los años, muchos de nuestros hermanos tuvieron la suerte de experimentar el rostro global de la Orden visitando diversas circunscripciones para realizar servicios, apostolados y formación especial, como Irlanda, India, Filipinas, Tailandia, Indonesia, Guam. Es particularmente interesante la Misión médica de los Capuchinos (CMM) en Filipinas que suministra alimentos, medicamentos y cuidados médicos a los pobres y a las tribus indígenas e indocumentados que viven en regiones montañosas aisladas, muchas veces accesibles solo a pie.

Modificado por última vez el Martes, 08 Octubre 2019 12:23