Ordo Fratrum Minorum Capuccinorum

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updated 10:50 AM CEST, Sep 17, 2019

Los Capuchinos en Rumania

Los Capuchinos en Rumania

Custodia “Beato Jeremías de Valacchia”

Breve historia y actualidad

Con ocasión de la visita del Papa Francisco a Rumania, queremos hacer conocer la presencia y el trabajo que los hermanos capuchinos desarrollan en este país.

Los primeros hermanos capuchinos llegaron al actual territorio de Rumania en 1725. Provenían de la Provincia de Austria, llamados por el obispo católico de la ciudad de Oradea. En esta ciudad construyeron una iglesia dedicada a la “Visitación de la Beata Virgen María” y un convento, que luego será un centro de irradiación de la presencia de los Capuchinos en la región, donde luego fundaron otros cinco conventos. El de Oradea permanecerá hasta la supresión comunista en 1948 y la muerte del último hermano capuchino, que quedó en el lugar como sacerdote diocesano, en 1974.

Otra presencia histórica de los Capuchinos es la de Constanza (antiguo puerto sobre la costa occidental del Mar Negro), donde en 1860 se establecieron una parte de los capuchinos expulsados de Georgia por el ejército nazi. A estos hermanos se les confió una parroquia abierta por las autoridades eclesiástica para atender a los numerosos obreros italianos y alemanes que trabajaban en la modernización del puerto, decidida por las autoridades turcas. Luego de la guerra turco-rusa de 1878, la región de Constanza entró a formar parte de Rumania y las autoridades eclesiásticas decidieron confiar el cuidado de la zona a los Pasionistas; por lo que los hermanos capuchinos, luego de 18 años, se retiraron a los conventos de la Orden presentes en Bulgaria.

La beatificación del hermano capuchino Jeremías de Valacchia (1556-1625) por parte de San Juan Pablo II el 30 de octubre de 1983 fue la ocasión para que los hermanos regresen a Rumania. Entonces, el Obispo de Iasi, Mons. Petru Gherghel, pidió al Ministro General, fr. Flavio Roberto Carraro, mandar un grupo de hermanos para iniciar y difundir la espiritualidad franciscano-capuchina en su diócesis, de la que provenía el nuevo beato, primero de la historia de la iglesia católica rumana. El Ministro General le dirigió el pedido a la Provincia de Nápoles, donde había vivido el Beato. La invitación fue aceptada y los primeros dos hermanos, fr. Ubaldo Oliviero y Vittorio Clemente, llegaron a Rumania el 1 de septiembre de 1992 y se establecieron en la ciudad de Onesti, donde ya estaba presente otro hermano, fr. Mario Querini de la Provincia de Roma, llegado para desarrollar un apostolado ecuménico y donde otro entusiasta del Beato Jeremías, Don Eduard Sechel, párroco del lugar, ya había comenzado la construcción de un santuario en honor de nuestro Beato.

El 24 de septiembre de 1992 es la fecha oficial del inicio de la nueva presencia capuchina en Rumania. Apenas llegados, los hermanos se pusieron a trabajar y el 30 de octubre del mismo año abrieron un seminario liceo (aún en funciones). En 1995, junto al Santuario, fue iniciada la construcción del proto convento, inaugurado en 2000, que es la sede de la Custodia y del Seminario, siendo hoy un Liceo Católico, abierto a todos los jóvenes de la zona, católicos y de otras confesiones, especialmente ortodoxos.

Con el pasar del tiempo, la presencia capuchina se fue desarrollando con la apertura de nuevos conventos: Borzesti-postulantado (hoy cerrado) Nehoiu-noviciado (hoy restituido a la diócesis de Bucarest, siendo también parroquia), Roman-estudiantado.

Creadas las estructuras en el lugar para la formación de los jóvenes aspirantes, el Ministro General del momento, fr. John Corrieveau, erigió oficialmente la Custodia de Rumania el 8 de mayo de 2005 y nombró como primer custodio a fr. Ubaldo Oliviero, el cual hizo suyo el deseo de los católicos rumanos de tener en Rumania las reliquias del Beato Jeremías. Partiendo de Nápoles el 8 de mayo de 2008, los restos mortales tan deseados, luego de una peregrinación triunfal por el territorio de Rumania, llegaron a Onesti el 31 de mayo y fueron depositados en la Cripta del Santuario, evento horado por la presencia de muchos obispos, sacerdotes, hermanos, personas consagradas y una gran multitud de fieles.

Durante el 1º Capítulo electivo en el mismo año 2008 fue elegido el primer Custodio rumano, fr. León Budau (reelecto en 2011). Sucesivamente fueron abiertos otros conventos: Sighetu Marmatiei y Tg. Lapus (en la parte septentrional del país, de rito bizantino) y Slobozia (en la diócesis de Bucarest).

Actualmente (fines de 2018) los hermanos de la Custodia viven y desarrollan su apostolado en 5 conventos:

Onesti. Aquí la fraternidad se compone de 11 hermanos, que desarrollan su servicio en la curia custodial, la pastoral del santuario, como profesores del liceo y campamentos de verano, en el servicio a los pobres (comedor y duchas sociales), actividad ecuménica, asistencia OFS.

Roman. Esta fraternidad se compone de 13 hermanos, de los cuales 10 son estudiantes. Además de su actividad principal, los hermanos colaboran en la parroquia y donde es necesaria su presencia, también en los grupos de ayuda a los niños y jóvenes institucionalizados (ex orfanato), campamentos de verano, asistencia OFS, etc. Además, una parte del convento fue recientemente restaurada para acoger jóvenes institucionalizados que, llegando a la mayoría de edad, no pueden permanecer más en las estructuras estatales y que están buscando trabajo y creando un futuro y una familia. Este año, el 24 de junio, 5 de nuestros hermanos diáconos serán ordenas presbíteros por el obispo diocesano, Mons. Petru Gherghel.

Slobozia. Es una fraternidad de 3 hermanos. Su principal actividad es la pastoral parroquial para la pequeña comunidad católica de la ciudad. Además, tienen la administración de otra comunidad a unos 60 km. de distancia.

Sighetu Marmatiei. También en esta comunidad hay 3 hermanos. Su principal actividad es en los oratorios, donde los jóvenes van a estudiar, jugar, rezar, estar juntos y ayudar a los jóvenes como ellos menos afortunados, especialmente provenientes de los ex orfanatos de la ciudad. Con el pasar del tiempo, alrededor de los hermanos creció un buen grupo de voluntarios que los ayudan en sus diversas actividades en este campo. Además, los hermanos prestan su servicio en la parroquia local de rito bizantino y, donde son requeridos, aseguran la asistencia espiritual a las hermanas, gestionan las duchas sociales de la ciudad y la asistencia de la OFS.

La ciudad de Sighet es uno de los símbolos de la persecución que sufrió la Iglesia Católica rumana de ambos ritos: en las cárceles del lugar fue encarcelada la elite de Rumania, eclesiásticos y personalidades de la vida política y social. Allí murieron, en los años 1950-1955, cuatro obispos encarcelados por motivos de su fe; uno, el beato Anton Durcovici, fue obispo de Iasi; otros 3, los obispos greco-católicos Valeriu Traian Frentiu, Ioan Suciu y Tit Liviu Chinezu, serán beatificados, junto a otros 4 obispos greco-católicos, el próximo 2 de junio por el Santo Padre Francisco, como conclusión de su visita en Rumania.

Tg. Lapus. Aquí están presentes 2 hermanos. Su principal actividad es la ayuda a la parroquia local de rito bizantino y el testimonio de vida, la dirección espiritual de los fieles que llegan como penitentes al “monasterio” (en la espiritualidad oriental los monasterios ocupan un lugar especial en la devoción de los fieles, por esto también nuestro “monasterio” surgió fuera de la ciudad, un poco como los primeros conventos “de la bella y santa reforma” capuchina).

Además de los hermanos que viven y trabajan en Rumania, otros hermanos de la Custodia desarrollan su trabajo apostólico en diversas circunscripciones de la Orden: casas dependientes de la Curia general (5 hermanos: Instituto Histórico, N. Sra. de la Consolación, Frascati, Loreto), Provincia-madre de Nápoles (5 hermanos, otros 5 más que eligieron, al momento de la erección de la Custodia, incardinarse allí), 2 en la Provincia de Emilia Romania, 1 en la Delegación de Grecia y otro en la delegación de Turquía. En estos meses (marzo-mayo 2019) otro hermano hace una experiencia misionera en la Custodia de Mozambique.

La visita del Papa Francisco a Rumania (31 de mayo – 2 de junio) y los capuchinos rumanos

Nuestro carisma específico (además del general de todos los hijos de San Francisco) es el ecumenismo, que se funda en la realidad histórica del redescubrimiento de la figura, del mensaje y también de los restos mortales del Beato Jeremías de Valaquia.

Al inicio del siglo pasado, en los años 1905 y 1915, la existencia de un hermano capuchino rumano es traída a la luz y dada a conocer en los ámbitos académicos por dos profesores ortodoxos, George Sion y Nicolae Iorga. Un sacerdote greco-católico, Ioan Balan (futuro obispo y mártir, que será beatificado el próximo 2 de junio por el Santo Padre Francisco) escribió una biografía de divulgación muy conocida y apreciada en el período de entre guerras, Un sfant pribeag roman (Un santo peregrino rumano); el obispo greco-católico de Oradea, Valeriu Traian Frentiu (mártir, que será beatificado junto a otros 6 obispos por el Santo Padre el 2 de junio) aprobó el culto público del Siervo de Dios Jeremías en su eparquía en 1926; siempre en el periodo de entre guerras y también luego de la última guerra, todo el cuerpo de obispos greco-católicos pidió a la Santa Sede y al Ministro General de los Capuchinos del tiempo, fr. Clemente de Milwaukee, la repatriación de las venerables reliquias, “para tener también un santo rumano”, como motivaban su pedido, pero nadie conocía más el lugar de la sepultura; finalmente, en 1947, otro erudito ortodoxo, Grigore Manoilescu, descubre la tumba, pero las condiciones históricas impidieron la repatriación de las reliquias.

Como se puede ver nuestra apertura ecuménica de une en dos aspectos: hijos de san Francisco y herederos del Beato Jeremías y la beatificación de los 7 obispos mártires nos obliga a no olvidar o dejar atrás nuestro compromiso ecuménico, aunque si los obstáculos parecen aumentar en los últimos tiempos.

La invitación del Papa a “caminar juntos” (el lema de la visita) es más actual que nunca para nosotros frailes capuchinos rumanos.

Fr. Petre-Marian Ianos, OFM Cap.

Modificado por última vez el Viernes, 17 Mayo 2019 20:24