Ordo Fratrum Minorum Capuccinorum

Log in
updated 1:08 PM CEST, Sep 21, 2019

En memoria de fr. Maurizio Annoni

En la tarde del 11 de abril, fr. Maurizio Annoni, hermano capuchino de la Provincia de Lombardía partió a la Casa del Padre. Con esta breve memoria quiero agradecer y bendecir al Señor por todo el bien que realizó por medio de fr. Maurizio, un hermano que vivió su vocación entregando con generosidad su propia existencia.

Fr. Maurizio nació en Milán el 4 de abril de 1952, creció y se formó en una familia cristiana, mientras estaba en el cuarto año de la escuela media superior, conoció a los hermanos capuchinos en la parroquia de la Certosa di Garegnano en Milán. Comienza a formar parte del grupo de jóvenes de la Asociación San Vicente de Paul y desde entonces puso toda su energía y su tiempo a disposición de los más pobres y necesitados. Luego de diplomarse en la escuela superior, fr. Maurizio consigue el doctorado en ingeniería civil en la Politécnica de Milán y en 1979, inicia el noviciado en nuestro convento de Lovere. Emitirá la profesión temporal el 8 de septiembre de 1980, la profesión perpetua el 29 de abril de 1984 y el 7 de septiembre de 1985 recibirá la ordenación presbiteral.

Desde 1994 a 2000 fr. Maurizio fue Ministro Provincial de la Provincia de Lombardía y desde el año 2000 fue nombrado Presidente de la obra San Francisco para los Pobres de Milán. Es justamente en el servicio a los pobres que fr. Maurizio desarrolló los talentos de los que lo dotó el Señor: sensibilidad humana, capacidad de escucha, competencia técnica y económica, mirada clarividente y atenta a los desafíos que surgen de los variados cambios sociales. La Obra San Francisco, bajo la guía de fr. Maurizio y de sus colaboradores, se transformó en un signo de caridad excelente donde uno de los aspectos del carisma de los Hermanos Menores Capuchinos, el de estar cerca de las distintas formas de pobreza y necesidad, asume una forma concreta, en una realidad que testimonia los valores de gratuidad y acogida. El comedor, los consultorios médicos, las duchas, la distribución de ropa limpia son los signos más evidentes de una caridad concreta capaz de acoger los signos de los tiempos, que también supo interactuar y colaborar con otras instituciones caritativas y sociales de la zona.

Fr. Maurizio muchas veces puso sus energías y su competencia para tareas confiadas directamente por los Ministros Generales, particularmente para las visitas económicas y los proyectos de recuperación de situaciones financieras en dificultad. Además, nuestro querido hermano fue miembro de la administración de la Saint Francis Foundation, que cada año distribuye un significativo monto para los costos de la formación inicial en diversas Circunscripciones de la Orden.

Muchas personas recordarán a fr. Maurizio como amigo y padre espiritual: luego de las horas de trabajo no era difícil verlo en los locutorios del Convento para escuchar, confesar, acompañar a personas que buscaban consejo y apoyo.

Restituyamos al Señor Dios altísimo y sumo todos los bienes y reconozcamos que todo es suyo y de todos demos gracias a Él, del cual procede todo bien (FF 49; 1R 17). La vida terrena de fr. Maurizo fue vivida con el profundo deseo de obedecer a esta exhortación de San Francisco de Asís. Una existencia donada al Señor y los hermanos y el camino más hermoso para dar Gloria a Dios. Gracias fr. Maurizio por este testimonio de belleza, ruega al Señor por todos tus hermanos.

Modificado por última vez el Jueves, 09 Mayo 2019 15:49