Vocati una simul ut fratres – Llamados juntos como hermanos.
Roma, ITALIA — El lema, que rodea el Logo del Encuentro de los Hermanos Laicos, realizado en Roma en el Colegio San Lorenzo de Bríndisi, del 3 al 10 de noviembre de 2025, resume muy bien los contenidos compartidos y el clima que se creó entre los participantes. Recordamos que el Encuentro fue convocado por el Ministro general el 27 de enero de 2025 (cfr. prot. n. 0055/25).
Las llegadas, como siempre ocurre en estos encuentros Internacionales, no fueron simultáneas, sino escaladas en los días precedentes al mismo encuentro; en la tarde del 3 de noviembre, se pudo dar inicio al Encuentro con la celebración de las vísperas, presididas por fr. Kilian Ngitir, Rector del Colegio, junto a todos los convocados, salvo poquísimas excepciones. La asamblea estuvo compuesta por los Delegados de las respectivas Conferencias (80 hermanos laicos), todo el Consejo Internacional para la Formación (10 hermanos), el equipo del Secretariado General de la Formación (4 hermanos), el Ministro General y su Consejo (11 hermanos); finalmente, prestaron un específico servicio una decena de hermanos: intérpretes, actuarios, secretaría, sistemas informáticos, comunicaciones, liturgia, choferes, etc.
El 4/11, luego de la liturgia presidida por el Ministro General, estuvo dedicado a la escucha de las 4 principales disertaciones, que fueron muy apreciadas por la claridad y densidad conceptual. Ellas fueron: La vocación del hermano laico en los documentos de la Iglesia, presentada por fr. Regis Armstrong; La vocación del hermano laico en los documentos de la Orden, presentada por la Dra. Patrizia Morelli (responsable del Archivo y Biblioteca Central de la Orden); La santidad capuchina en sus expresiones laicales, presentada pro fr. Carlo Calloni y fr. Anoine Haddad (responsables de la Oficina de la Postulación General); La vocación del hermano laico en el pasado reciente hasta hoy, presentada por fr. Giacomo Franchini.
El 5/11 se caracterizó por los Testimonios de los hermanos laicos de parte de cada Conferencia con presentaciones de la vida y el ministerio, y por la exposición sintética del resultado del Cuestionario, que fue solicitado a toda la Orden el 15 de abril de 2025 (cfr. prot. n. 00242/25). Cada Conferencia presentó una interesante muestra de la vida de los hermanos laicos hoy en la propia área planteando implícitamente interrogantes y, al mismo tiempo, indicando caminos concretos sobre nuestro único carisma capuchino, expresado en sus expresiones laicales. El posterior intercambio en el aula fue particularmente rico y fecundo.
El 6/11 se afrontó el tema de La vocación del hermano laico en el futuro: reflexiones sobre la promoción de la vocación del hermano laico, su formación, sobre de la integración en la vida de la Orden y la educación de la Iglesia acerca de la vocación laical. La metodología de trabajo fue diferente: a la mañana se trabajó en grupos (9 grupos lingüísticos compuestos por hermanos laicos delegados y un miembro del Consejo Internacional de la Formación); por la tarde se compartió en el aula y hubo un debate muy participado, lo que obligó a posponer para la noche la última parte del programa donde se encontraron los miembros de cada una de la Conferencias de la Orden.
El 7/11 se realizó la peregrinación jubilar a la Tumba de Pedro, atravesando la Puerta Santa de la Basílica Vaticana. Ese momento se selló con el testimonium que los frailes recibieron al final del Encuentro. Luego, a diferentes ritmos de paso (o en el metro), los frailes llegaron a la Curia General donde disfrutaron del almuerzo bufete con la fraternidad de la Curia, sentándose en cualquier escalón posible cuando las sillas no eran suficientes, acomodándose en el claustro y el jardín bajo los cálidos rayos del sol otoñal. El espacio, que para un número tan grande era estrecho, ayudó a acortar distancias y crear un hermoso momento de fraternidad. Luego, se trasladaron a nuestro cercano convento de Via Vittorio Veneto, con la visita al Museo y la Cripta de los Capuchinos, para luego detenerse en la Iglesia dedicada a la Inmaculada, donde reposan los restos de San Félix de Cantalicio; aquí se celebraron las Vísperas y la Eucaristía.
En los siguientes días se dirigieron a los lugres franciscanos y capuchinos. El 8/11 a Asís, con la visita guiada a Santa María de los Ángeles – Porciúncula, y luego la visita guiada a la Basílica de San Francisco en Asís, donde el Vicario General presidió la Eucaristía. La tarde fue “libre” o con visitas acompañadas en pequeños grupos lingüísticos por la Ciudad, que tuvo su culmen en la oración de las Vísperas en la Basílica de Santa Clara, disfrutando del servicio orante de las hermanas de clausura. El cansancio del viaje y del haberse despertado muy de madrugada, fue compensado por un buen descanso en nuestra Domus Laetitiae.
El 9/11 realizaron la visita al Convento de Camerino, cuna de nuestra Orden, donde pudieron visitar el lugar con la oportuna guía por parte de la comunidad y recibir también una exquisita presentación de los orígenes de nuestra Reforma. La pequeña Iglesia y el coro de los hermanos parecen que se hubiesen dilatado para que entraran todos para la celebración de la Eucaristía. Luego del almuerzo, preparado por nuestro Centro Misionero de Recanati, se regresó a Roma y por la mañana del 10/11 comenzó el regreso hacia los 5 continentes.
El encuentro, rico en contenidos y fecundo en el buen clima de fraternidad, dejó en todos una gran riqueza de paz y de bien, junto al agradecimiento al Señor por la llamada a pertenecer a la Orden Capuchina. Sentido y manifiesto fue el agradecimiento a todos los que prepararon el Encuentro y los que dieron de sí en los diversos servicios.
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