El Consejo Plenario de la Orden (CPO) llegó a su fin después de atravesar una intensa fase final de trabajos. El 29 de octubre, penúltimo día del CPO, los hermanos se reunieron después de la oración de la mañana para continuar las votaciones de las mociones relativas a los tres grandes temas: la Misión, la Colaboración Fraterna y las Fraternidades San Lorenzo. Estas discusiones se prolongaron durante toda la jornada, ofreciendo el espacio para proponer modificaciones a la redacción y al espíritu de las mismas mociones. En la mañana del 30 de octubre, al término de sesiones de trabajo muy intensas, los delegados se reunieron para concluir las modalidades de votación, confirmando las mociones que habían sido enriquecidas con los cambios de los días anteriores y proporcionando así el contenido necesario para la redacción del documento final, que, posteriormente, se la dará la forma definitiva.
El discurso conclusivo del Ministro General y los agradecimientos
Antes de concluir la última sesión, el Ministro General dirigió un discurso final a los delegados del CPO. El Ministro destacó la extraordinaria “convergencia sustancial máxima” alcanzada por la asamblea al término de las votaciones, un logro que definió como un verdadero don divino. Fr. Roberto elogió la seriedad, la dedicación y la participación activa con las que los representantes afrontaron su tarea. Asimismo, destacó cómo el encuentro puso de manifiesto una clara “madurez de comprensión” dentro de la Orden, signo tangible de una comunidad que crece diariamente en el camino hacia Dios, hacia los hermanos y en la propia misión. A continuación, se dedicó un espacio para agradecer a todos los hermanos que colaboraron para hacer posible el acontecimiento, recordando de manera particular a la comisión preparatoria, los traductores, los intérpretes, el equipo litúrgico, el equipo de informática, la comisión de comunicación, el servicio fraterno y la secretaría del CPO.
La Eucaristía conclusiva y la homilía
Finalmente, a las 12:15, los hermanos se reunieron para la Eucaristía conclusiva del CPO. Toda la liturgia se celebró dando realce a diversos idiomas, desde las lecturas y las oraciones de los fieles hasta los cantos. Esto contribuyó a transformar la celebración en un momento coral de acción de gracias por la fraternidad y la reflexión vividas por los delegados y los oficiales, quienes durante tres semanas hicieron del Colegio Internacional, en Roma, su casa. La Eucaristía fue presidida por el Ministro General, fr. Roberto Genuin, y concelebrada por el Vicario General, fr. Silvio do Socorro de Almeida Pereira, y por el secretario del CPO, fr. Michele Mottura.
Durante la homilía, el Ministro recordó el rostro de un Dios que se inclina constantemente sobre la humanidad para levantarla de sus propios límites y pecados, mostrándose obstinadamente fiel en su voluntad de ofrecer la salvación y superando incluso nuestras resistencias. Aplicando esta profunda reflexión a la realidad cotidiana de la Orden, fr. Roberto advirtió sobre la tentación de mirar la propia realidad concentrándose exclusivamente en los defectos, los límites y las necesidades de cambio. La invitación, ya reiterada en la breve carta enviada a toda la Orden con ocasión del año de san Francisco, es aprender a mirar las instituciones y a los hermanos, reconociendo los beneficios y la gracia que Dios continúa obrando, y mirando al futuro con una comprensión nueva y confiada.
Para concluir, el Ministro trazó el camino para el regreso de los hermanos a sus hogares, recordando que la meta última sigue siendo Jesucristo y que la fuerza de la que siempre debemos nutrirnos es la fidelidad de Dios. Expresó su profunda gratitud por el modo en que el Señor obró y exhortó a todos a transmitir a sus propias fraternidades la certeza de que Dios continúa trabajando activamente dentro de la Orden, incluso por medio de ellos. Fr. Roberto aseguró que, si nos ponemos a disposición de esta presencia salvadora, los frutos que de ella se deriven serán absolutamente sorprendentes.
El rito de clausura y los próximos pasos
Al término de la Eucaristía se llevó a cabo el rito de clausura en un espacio dispuesto con los signos que acompañaron todo el CPO: las imágenes de san Francisco y de la Madre Divina Pastora, las banderas de las naciones y el logotipo oficial del IX CPO. En un clima de gratitud y fraternidad, los hermanos elevaron una oración por la conclusión del encuentro, pidiendo la intercesión de la Santísima Virgen, bajo el título de Divina Pastora (Patrona de las Misiones capuchinas), y colocando en el centro el signo del incienso. El Ministro General, fr. Roberto Genuin, declaró finalmente clausurado el IX Consejo Plenario de la Orden y apagó el “Cirio del Encuentro”, que había sido encendido durante el rito de apertura y que acompañó silenciosamente las tres semanas de trabajo. Al finalizar, tuvieron lugar los saludos de los hermanos que partían para regresar a sus respectivas Circunscripciones, dispersas por todo el mundo, donde prestan su servicio a la Orden y a la Iglesia.
En cuanto a los próximos pasos operativos, el Ministro General precisó que el texto definitivo del documento necesitará ahora una cuidadosa etapa de revisión antes de su publicación oficial.
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