
Hoy
todos los hermanos participantes en el VII CPO nos
hemos reunido junto a la tumba de San Francisco para
una solemne liturgia eucarística con el rezo de los
Laudes incluido. Fr. Julian Messina (Prov. de Australia)
fue el celebrante principal. Con él, junto al altar,
estaba fr. Ephrem Bu

cher
(Prov. Suiza). Todos los delegados y participantes
en el CPO nos unimos en este momento especial de oración.
Fr. Elías comenzó los planos para la construcción
de la basílica de San Francisco poco después de su
muerte. En el 1228 recibió un trozo de terreno de
parte de Simone Pucciarelli para tal construcción.
Fr. Elías concibió el edificio como dos iglesias superpuestas:
una iglesia inferior o cripta sepulcral y una iglesia
superior o iglesia monástica. Los restos de san Francisco
fueron solemnemente trasladados a la nueva iglesia
el 25 de mayo del 1235. El Papa Inocencio IV consagró
la basílica el 25 de mayo del 1253. El Papa Benedicto
XIV declaró la iglesia Basílica patriarcal y Capilla
papal el 25 de marzo del 1754. Pío VII,

el
12 de septiembre del 1818, dio al Ministro general
de los Hermanos Menores Conventuales el permiso de
proceder a las excavaciones debajo del altar mayor
de la basílica inferior para encontrar la tumba de
san Francisco, que efectivamente se encontró el 8
de diciembre del 1818. Tanto la basílica inferior
come la superior son hoy un expléndido monumento artístico,
con los frescos de Lorenzetti, Cimabue, Simone Martini
y el Giotto. Es verdaderamente una gran alegría poder
volver a la basílica y contemplar las preciosas restauraciones
de estas obras de arte

depués
de devastador terremoto del 1997. Precisamente este
año se cumple el 750 aniversario de la muerte de Fr.
Elías: el Ministro general de los Conventuales ha
escrito una carta a toda la fraternidad conventual
sobre el significado de la persona de Fr. Elías, hoy
sepultado en Cortona, a donde se había retirado tras
su caída. Actualmente se está restaurando esta iglesia.
Después del desayuno los delegados
continuaron su trabajo de grupos para preparar las
proposiciones, que deben entregarse en la Secretaría
antes de las 18,30. P
or
la tarde hubo una velada recreativa fraterna para
celebrar el cumplimiento de esta primera fase del
VII CPO. El CPO ha sido un período de intenso trabajo,
pero han existido también momentos de especial convivencia
fraterna durante los intervalos de los trabajos tanto
por la mañana como por la tarde. Los delegados durante
las semanas pasadas han discutido el significado de
la minoridad y de la itinerancia en nuestra vida fraterna,
mientras la fraternidad capuchina del convento de
Cristo Resucitado nos ha dado un vivo ejemplo de minoridad
práctica con su trabajo. Las hermanas Edvige, Rafaela
e Irene y algunas empleadas laicas, Natalina, Paola
Biagetti, Catalina, Paola Pastorelli y Francisca,
cada día nos preparan excelentes
comidas
o – como ha dicho fr. Sebastian Sehoming de Indonesia
– "una fiesta diaria". Los hermanos Carlos,
Gabriel, Maurizio, Sergio y Román dirigidos por el
guardián fr. Celestino, junto con las hermanas, nos
dan un bello ejemplo de como ser hermanos y hermanas
menores, sirviéndonos con gran alegría y entusiasmo,
creando en cada comida una efectiva atmósfera de fiesta.
Como la tarde estaba libre el grupo
español y portugués-brasiliano hicimos una visita
guiada por el H. Aurelio Laita quien, tras su experiencia
de veinte años dedicado a la formación permanente,
conoce Asís y su historia al dedillo. Fue una tarde
deliciosa que culminó con una visita al interior del
sacro Convento, conducida por el H. Antonio Ruiz,
conventual de Palencia que, con tanto entusiasmo nos
enseñó el primitivo convento de Fr. Elías, los departamentos
y escuderías pontificias cuando la capilla papal de
aquellos tiempos permanecía en Asís y tantos añadidos
y contrafuertes de refuerzo a la estructura del complejo
que realizó el cardenal Gil de Albornoz cuando llegó
a Asís en su tarea de pacificador de los estados pontificios.

