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El objetivo de este Servicio es poner en
marcha la visión que la solidaridad económica,
elaboró y propuso el VI
CPO (Prop. 21-28).
La función esencial del Servicio es
organizar la distribución de los recursos puestos en
común por las diferentes circunscripciones de la Orden
y los bienhechores. El Promotor de la solidaridad (Fr. Helmut
Rakowski, provincia de Renano-Vestfalia) es el encargado de
mover periódicamente a las provincias, para poder reunir
esos recursos.
Las cantidades recogidas para fines de solidaridad
van a parar a dos fondos, cuyo uso está perfectamente
definido:
El Fondo “Boni Pastoris Mater”
Con el fin de respetar la intención de los
bienhechores que colaboran en la acción misionera de
nuestra Orden, el dinero de ese fondo sólo podrá
ser utilizado en Asia, África y América Latina,
apoyando las siguientes obras fraternas de apostolado o de
caridad:
a. la implantación local del carisma
franciscano y capuchino;
b. la asistencia a las Clarisas Capuchinas;
c. los compromisos apostólicos y misioneros de los
capuchinos;
d. las obras sociales a favor de los pobres;
e. la asistencia a las hermanas y a los hermanos de la familia
franciscana y la difusión del carisma franciscano
en la Iglesia y en la sociedad.
El fondo “San Félix
de Cantalicio”
Con este fondo se pretende responder a las necesidades
de la solidaridad fraterna en toda la Orden. El dinero de
este fondo puede servir a los siguientes fines de nuestra
fraternidad:
a. las necesidades de las fraternidades
y circunscripciones;
b. el cuidado de los hermanos mayores y enfermos;
c. las necesidades de la formación inicial y de la
formación permanente;
d. la asistencia a las Clarisas capuchinas;
e. aquellos compromisos apostólicos de los capuchinos
a los que ni las Iglesias locales ni los bienhechores locales
se bastan para sostener (Estatutos de la solidaridad económica
internacional, 4,1 y 5,1).
El Servicio recibe las peticiones de asistencia
financiera que se presenten de acuerdo con unos formularios
establecidos entre el 1 de enero y el 31 de julio de cada
año. Para ser estudiados con eficacia, los dossiers
de petición deberán ser completos, claros y
precisos. Deberán ir siempre acompañados de
la recomendación de un ministro provincial de la Orden,
aun cuando provengan de viceprovincias provinciales, de custodias
o de delegaciones.
Los dossiers que se presenten pasada la fecha
límite del 31 de julio, será difícil
que puedan ser tratados, trasladándose normalmente
al año siguiente.
Los dossiers recibidos por el Servicio son
sometidos al examen de los Agentes de proyectos (actualmente:
fr. Stefanos Tedla, prov de Eritrea; fr. Jean-Guy Lanthier,
prov. del Este de Canadá y fr. Carlos Antonio Tavares,
prov. Minas Gerais, Brasil), quienes darán su parecer
sobre la conformidad de los mismos a las prioridades señaladas,
la integridad técnica de los proyectos, el realismo
de los planes de financiamiento y la viabilidad concreta de
las proposiciones.
Las recomendaciones de los agentes de proyectos
pasan a la Comisión internacional de la solidaridad
económica. Componen esta comisión de 10 a 12
miembros, elegidos de entre todas las circunscripciones de
la Orden (actualmente: fr.Vicente Carlos Kiaziku, definidor
general, presidente: fr. Manoel Delson Pedreira da Cruz, definidor
general, vicepresidente; fr. Frank Fugini, NACC; fr. Huub
Boelaars, CENOC; fr. David Francis Peramangalam, CCSMI; fr.
Hubert Calas, APEF; fr. Francisco García, CCA; fr José
Bernardo Magalhâes, CCB; fr. Angelo Pagano, CONCAO;
fr. José Luis Aparicio García, CIC; fr. Kazimierz
Synowczyk, CECOC; fr. Othmar Noggler, CENOC y fr. Gianfranco
Palmisani, CIMPCAP). La comisión se reúne una
vez al año, generalmente en octubre, estudia todas
las peticiones que el servicio les ha presentado, recibe las
opiniones de los agentes de proyectos y hace sus recomendaciones
que el servicio transmitirá después al definitorio
general.
El definitorio general es quien toma todas
las decisiones sobre las peticiones de asistencia financiera
y comunica sus decisiones al Servicio de solidaridad económica
que será quien entonces prepare el pago de las sumas
aprobadas.
El pago del importe concedido a los diferentes
proyectos se hace normalmente de enero a junio. Este periodo,
sin embargo, puede ampliarse en función de la disponibilidad
de los recursos. El escalonamiento de los pagos tiene en cuenta
la naturaleza de los proyectos, su relativa urgencia y las
circunstancias locales de su realización.
El Servicio de la solidaridad económica
informa a todos los ministros de la Orden de los proyectos
que se le han presentado y de las decisiones tomadas a su
vez por el definitorio general.
También informa al Promotor de la
solidaridad de las sumas concedidas y de las cantidades entregadas
directamente de una circunscripción a otra en la práctica
de la solidaridad económica. Para ello cuenta con la
colaboración de las provincias, que a su vez le informan,
usando un sencillo formulario (véase: anexos), puesto
a su disposición.
El Servicio de Solidaridad económica
está dirigido por un secretario, fr. Luis Eduardo
Rubiano (Provincia de Colombia), ayudado de un asistente,
fr. Mark D´Souza (Provincia de San
Fidel, India del Norte). |